BAGDAD, (AFP-NA)- Los aliados continuaron sus incensantes bombardeos en Irak luego que cuatro soldados estadoundenses murieron en el primer ataque suicida desde que comenzó la guerra para derrocar al presidente Saddam Hussein.
Las fuerzas de tierra, que enfrentan duras condiciones climáticas y una enconada resistencia iraquí, procuran abastecerse en el centro y sur del país en medio de esporádicos combates con tropas leales a Saddam Hussein.



