Buenos Aires, (NA)- El presidente Eduardo Duhalde desestimó ayer que el Gobierno disponga un aumento de salarios para los empleados estatales en el último tramo de gestión, porque, según dijo, no tomará "ninguna medida demagógica".
No obstante, para el sector privado serían incorporados al salario los 150 pesos que hoy los trabajadores reciben en forma no remunerativa y esta medida sería anunciada antes del recambio gubernamental, según consideraron voceros oficiales. Sobre este punto, el jefe de Estado destacó, en conferencia de prensa, que continúan las negociaciones en el ámbito del Ministerio de Trabajo para ese aumento.
Duhalde aseguró que no habrá aumentos para agentes públicos pues él no tomará "ninguna medida que ponga en riesgo el proceso de recuperación" de la economía.
En tanto, ayer se reunió de nuevo la mesa tripartita -gobierno, empresarios y gremios- que debe discutir salarios y condiciones de trabajo.
Por el gobierno, el secretario Jorge Rampoldi presentó un trabajo que reflejó un deterioro del 30 por ciento en el salario entre diciembre de 2001 y enero de 2003 si se considera el nivel de precios minoristas.
Ese deterioro llega al 36,5 por ciento en relación a la canasta de pobreza y el 43,5 por ciento en la canasta de indigencia.
Estuvieron presentes por los gremios, Armando Cavalieri, de la CGT ortodoxa, y el abogado laboralista Héctor Recalde, por la CGT de Moyano, y no asistió la CTA.
Por la UIA, asistió Juan Carlos Etala, mientras que casi de entrada se retiró, el titular de la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME), Osvaldo Cornide, en protesta por la prórroga del sistema de doble indemnización, y en su lugar quedó Federico Matilla.
Por los bancos privados estuvo Carlos Mellián y por ABAPPRA Ricarlo Orlando.
En ese marco, Cavalieri le dijo a los empresarios que deben pensar en que un aumento salarial es "una inversión" para todos. "Es un crédito que vuelve", le dijo el sindicalista del sector mercantil a los empresarios.



