"¿Por qué San Juan usa esta expresión, ‘carne’? ¿No podría haber dicho, de una manera más elegante, que se hizo hombre?" pregunta el Papa Francisco sobre el nacimiento que celebraremos este domingo.
En este domingo de Navidad, corresponde la lectura del Evangelio de Juan, Capítulo 1, versículos del 1 al 18: "En el principio ya existía aquel que es la Palabra; y aquel que es la Palabra estaba junto a Dios y era Dios. 2 Ya en el principio estaba junto a Dios. 3 Todo fue hecho por medio de ella y nada se hizo sin contar con ella. 4 Cuanto fue hecho era ya vida en ella, y esa vida era luz para la humanidad; 5 luz que resplandece en las tinieblas y que las tinieblas no han podido sofocar. 6 Vino un hombre llamado Juan, enviado por Dios. 7 Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él. 8 No era él la luz, sino testigo de la luz. 9 La verdadera luz, la que ilumina a toda la humanidad, estaba llegando al mundo. 10 En el mundo estaba [la Palabra] y, aunque el mundo fue hecho por medio de ella, el mundo no la reconoció. 11 Vino a los suyos y los suyos no la recibieron; 12 pero a cuantos la recibieron y creyeron en ella, les concedió el llegar a ser hijos de Dios. 13 Estos son los que nacen no por generación natural, por impulso pasional o porque el ser humano lo desee, sino que tienen por Padre a Dios. 14 Y la Palabra se encarnó y habitó entre nosotros; y vimos su gloria, la que le corresponde como Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. 15 Juan dio testimonio de él proclamando: "Este es aquel de quien yo dije: el que viene después de mí es superior a mí porque existía antes que yo". 16 En efecto, de su plenitud todos hemos recibido bendición tras bendición. 17 Porque la ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos vinieron por medio de Jesucristo. 18 A Dios nadie lo vio jamás; el Hijo único, que es Dios y vive en íntima unión con el Padre, nos lo ha dado a conocer".
"Cristo Jesús –señala el padre Rufino Giménez Fines – encarna la Palabra definitiva del Padre a la humanidad. Este domingo es el día de la Buena Noticia, la historia toma un rumbo nuevo y se manifiesta en la acción concreta de Dios, que repercute en la Tierra… en enero del año pasado el Papa Francisco menciona: "¿Por qué San Juan usa esta expresión, ‘carne’? ¿No podría haber dicho, de una manera más elegante, que se hizo hombre? No, usa la palabra carne porque indica nuestra condición humana en toda su debilidad, en toda su fragilidad. Nos dice que Dios se hizo fragilidad para tocar de cerca nuestras fragilidades. Por lo tanto, desde el momento en que el Señor se hizo carne, nada en nuestra vida le es ajeno. No hay nada que Él desdeñe; podemos compartir todo con Él, todo. Querido hermano, querida hermana, Dios se hizo carne para decirnos, decirte que te ama precisamente allí, que nos ama precisamente allí, en nuestras fragilidades, en tus fragilidades; precisamente allí donde nosotros más nos avergonzamos, donde más te avergüenzas. Es audaz: la decisión de Dios es audaz: se hizo carne precisamente allí, donde nosotros tantas veces nos avergonzamos; entra en nuestra vergüenza para hacerse hermano nuestro, para compartir el camino de la vida".
"Entonces –agrega Rufino- ser cristiano es seguir el camino que nos propone Jesús, quien es el camino, la verdad, y la vida. Es el Salvador, autor de la Salvación, el que nos aparta del mal y por tanto, nos muestra por dónde pasa nuestra elevación espiritual para, como siempre digo, ser cada vez más menos simples criaturas y más humanos. Por lo tanto, Dios llega a nosotros como nuestro defensor y aliado eficaz para edificar un mundo más habitable y fraterno. Dios sigue actuando, salvando, sirviendo… a través de nuestra libertad y responsabilidad. El Evangelio es un himno a Jesús, que se hace hombre y así, nos valida a todos, ya no sólo a unos elegidos, como hijos de Dios. Está en nosotros recibir y valorar esta condición. Dios se hizo carne, también, para que los hombres pudiésemos comprender su profundidad, recibir su amor, escuchar su voz, y ser parte ¿de qué manera? Amando al Padre y Creador por sobre todas las cosas, y en consecuencia, a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sin embargo, por incrédulos o por falta de convicción, muchas veces preferimos las tinieblas, el pecado, la vulgaridad. La historia de la humanidad es la historia de una excusa recurrente: necesitamos a Dios, pero también lo rechazamos, no escuchamos, como niños caprichosos e inmaduros que prescinden de las enseñanzas de sus progenitores… A través de Jesús, somos hijos en el hijo, y recibimos la palabra definitiva de Dios a la humanidad, que es de entrañable ternura en la que se expresa su amor y su misericordia hacia nosotros".
"Muchas veces no podemos describir acabadamente de lo que estamos hablando, porque el concepto de Dios nos supera. ¿Cómo le explico a una molécula de sal lo que es el océano? Algo parecido sucede con la nanotecnología. Años atrás, un becario del CONICET quien trabajaba con un microscopio de efecto túnel en el Centro de Investigaciones Industriales (CINI) de Campana que se encontraba dentro de las instalaciones de TenarisSiderca, trató de explicar la escala de su trabajo con el siguiente: ‘Imaginen que se encuentran en lo más alto de la tribuna popular del estadio de River Plate, sobre el último escalón… y tienen una herramienta para poder ver, tocar y mover la cabeza de una alfiler que se encuentra clavada en el centro de la cancha’. Dicho esto, señalemos que ‘Verbum’, del Latín "palabra", gramaticalmente indica acción. Y que San Juan nos dice en su prólogo de hoy: ‘En el principio ya existía aquel que es la Palabra; y aquel que es la Palabra estaba junto a Dios y era Dios. 2 Ya en el principio estaba junto a Dios. 3 Todo fue hecho por medio de ella y nada se hizo sin contar con ella’. Pues bien, pequeños y amados granos de sal, somos parte del mar. Pero no por pequeños e insignificantes dejamos de ser valiosos y parte relevante de ese todo. Está en nosotros hacernos cargo. ‘Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida’, nos dice Jesús en el Evangelio de Juan y a quienes lo reciben los empodera como hijos de Dios. Juan es el principal testigo de la Palabra a través del ministerio público de Jesús, quien es el resplandor de la gloria de Dios, quien ‘habitó entre nosotros; y vimos su gloria, la que le corresponde como Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad’… esa gracia y verdad se traduce en la misericordia y el amor gratuito que brota desde sus entrañas y es inagotable: ‘No hay nada que Él desdeñe; podemos compartir todo con Él, todo’, nos dice el Papa Francisco. Celebremos esta Navidad sin cuestionar, sabiéndonos amados por nuestro Padre Celestial quien desea lo mejor para nosotros y siempre estará ahí, cada vez que lo invoquemos, tanto en las buenas como en las malas, para confortarnos e iluminar nuestras vidas. Vayan entonces mis bendiciones y mis deseos de que transiten una feliz Nochebuena y una próspera Navidad", concluye el sacerdote Rogacionista.



