Argentina se consagró campeón Mundial después de 36 años y Messi levantó la Copa que el fútbol le debía. Después de una sufridísima final ante Francia, el país celebra una conquista histórica: se decretó feriado nacional para acompañar los festejos de "La Scaloneta".
"¡Ya está, ya está!". Lionel Messi enfoca hacia el palco del estadio Lusail donde están sus hijos, su esposa, sus padres y sus hermanos y repite: "¡Ya está, ya está!". Instantes antes, luego que Gonzalo Montiel le pusiera el punto final a una definición infartante, solo había podido derrumbarse sobre sus rodillas y abrir los brazos para que los compañeros que estaban cerca suyo lo contuvieran en ese momento que parecía no querer llegar nunca. "Somos campeones del mundo", le gritó Leandro Paredes, el primero en abrazarlo. Era verdad: el sueño se había cumplido.
En los 92 años de historia de los Mundiales, sobre ningún futbolista cayó tanta presión, propia y ajena, respecto a la Copa del Mundo. Al mejor jugador del planeta se le exigió validar esa condición ante su pueblo, con la celeste y blanca. Y aunque ya había ganado hace mucho tiempo atrás por la alegría que regaló a lo largo de más de una década y por la inmensa actitud de no dejar de intentarlo, Messi finalmente lo consiguió. Y todos fuimos felices.
El fútbol salda así su deuda con quien lo llevó a niveles de belleza insospechados. La magia del rosarino encandiló a todo el mundo: millones y millones crecen y crecieron al compás de su zurda, con la 10 y las cinco letras de su apellido en la espalda.
Y Argentina también salda una deuda con ese pibe de La Bajada, un barrio trabajador y humilde de esa fuente inagotable de talentos que es Rosario: la imposibilidad de encontrar quién lo ayude con su tratamiento para el crecimiento fue el pasaje de ida a Barcelona, que no dudó en cobijarlo y acompañarlo. En ese contexto, haber jugado para España pudo haber sido una muestra de agradecimiento inobjetable. Sin embargo, cuando todavía era menor de edad, rechazó esa posibilidad con convicción: Messi siempre tuvo claro que quería jugar para Argentina.
Y la historia tuvo final feliz. A pesar de estar transitando los años finales de su carrera, condujo a la Selección con su genio futbolístico y un liderazgo emocional que fue combustible para sus compañeros. Y se consagró campeón mundial.
Messi es "la historia" de esta historia. Pero no la escribió solo. Argentina fue mucho más que el 10: fue un equipo que siempre supo a lo que tenía que jugar sin importar los nombres. Incluso, varios de sus intérpretes destacados hasta el inicio de la Copa del Mundo terminaron siendo baja por lesión o piezas que hubo que cambiar por bajo rendimiento o falta de ritmo.
Mérito allí para Lionel Scaloni que no dudó en confiar en jóvenes que llegaron a Qatar con presentes muy sólidos en sus clubes: Lisandro Martínez, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Julián Álvarez fueron figuras de esta consagración, cuando, semanas antes del inicio del Mundial, nadie los imaginaba en roles de esa magnitud.
LA FOTO MÁS ESPERADA: LIONEL MESSI OFRENDA LA COPA DEL MUNDO A LOS SIMPATIZANTES ARGENTINOS.
Y hay más, mucho más.
Porque Emiliano Martínez confirmó que es un arquero hecho a medida de los grandes momentos de la Selección. Sus intervenciones en los penales contra Países Bajos y Francia y, sobre todo, esa tapada con el pie izquierdo ante Kolo Muani en el tercer minuto de adición del suplementario lo convierten en el héroe de la final.
Porque Cristian Romero y Nicolás Otamendi demostraron ser marcadores centrales a la altura de los mejores exponentes que ha dado nuestro fútbol. Porque Nahuel Molina se ganó un lugar impensado en el funcionamiento del equipo; porque Gonzalo Montiel tuvo una frialdad insólita para patear penales calientes; porque Marcos Acuña y Nicolás Tagliafico hicieron muchísimo en el andarivel izquierdo; porque Rodrigo De Paul no dudó cuando las cosas no le salieron y terminó en un nivel altísimo; porque Leandro Paredes no tuvo reparos en aportar desde un rol secundario; porque Lautaro Martínez, bajoneado por su falta de gol, no falló ese remate pesadísimo contra Países Bajos…
Y hay más, mucho más. Porque por allí anda también Ángel Di María, probablemente el jugador más resistido que tuvo la Selección entre 2015 y principios de 2021. Pero Fideo no es solo una zurda endiablada: es también un testarudo que insistió e insistió hasta que la pared cayó y el pueblo lo abrazó como se lo merece.
Una lesión lo marginó de la Final de Brasil 2014. Y otra lesión lo dejó prácticamente sin participación en las instancias decisivas de Qatar 2022, después de haber realizado una gran primera fase. Pero su historia no podía repetirse. O sí: fue titular ante Francia y nuevamente resultó decisivo en una final. Su actuación en el primer tiempo fue emocionante: le hicieron el penal del 1-0 y marcó el 2-0 al liquidar la mejor jugada colectiva que regaló el Mundial.
Así, el otro rosarino se consagró campeón una vez más y al igual que Messi también tiene su "5 de copas" con Argentina: conquistó el Mundial Sub 20, los Juegos Olímpicos, la Copa América, la Finalíssima y la Copa del Mundo, habiendo marcados goles en todas estas finales (excepto en la del Sub 20). Otra carrera enorme que encuentra en Qatar su merecido broche de oro.
El párrafo final es para el padre de la criatura: Lionel Scaloni. El oriundo de Pujato llegó al cargo por la ventana, en tiempos de mucha incertidumbre institucional en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Desde su experiencia como jugador, con la marca de José Pekerman en su paso por la Sub 20 (campeón en Malasia 1997) y el Mundial 2006, se enfocó inicialmente en conformar un grupo que, desde la renovación que imponía el desastre de Rusia 2018, le empezara a dar forma al nuevo Seleccionado.
Posteriormente lo incluyó a Messi en ese armado y después tuvo capacidad para darle lugar a los futbolistas al momento de profundizar la idea de juego: el DT quería un equipo vertical, pero los referentes le marcaron que se sentían más cómodos desde la tenencia. Y en ese consenso trabajado se construyó esta Selección que asomó en la Copa América 2019, que se fue solidificando en las Eliminatorias Mundialistas y que alcanzó su pico con las consagraciones en el Maracaná (Copa América) y, sobre todo, en Wembley (Finalísima).
En aquella victoria 3-0 sobre Italia se confirmó decididamente el once titular para Qatar. Pero antes del Mundial se cayó Giovani Lo Celso, mientras otros jugadores como Romero, Paredes y De Paul habían perdido ritmo por lesiones o falta de rodaje. Y el debut ante Arabia Saudita se convirtió en un mazazo que agigantó esas dudas.
Fue entonces cuando Scaloni tuvo capacidad para tomar decisiones fuertes y se mostró como lo que era: el conductor del Seleccionado. Porque varió nombres y también sistemas tácticos. Los más jóvenes se transformaron en pilares, apuntalados por quienes tuvieron que ceder sus lugares. Y, entonces, el camino se hizo más fácil.
Argentina jugó "a la nuestra", respetando su historia. Pero también supo trabajar cada encuentro: Scaloni y su cuerpo técnico (integrado por Walter Samuel, Pablo Aimar y Roberto Ayala, entre otros) brindaron herramientas y tomaron decisiones para que todo resulte más fácil.
Sin embargo, nada fue fácil. México y Polonia resultaron finales después de la inesperada derrota ante Arabia en el debut. Una enorme atajada de "Dibu" evitó los penales ante Australia en Octavos. Mientras en Cuartos, Países Bajos lo consiguió con un empate tan agónico como doloroso. Martínez volvió a lucirse y en semifinales, cuando Croacia imponía condiciones, Álvarez encontró la forma de abrir el camino a la final.
Y en el partido más importante de todo el Mundial, el de mayor carga psicológica y emocional, "La Scaloneta" ofreció su mejor versión: De Paul, Fernández y Mac Allister brillaron en el mediocampo y Scaloni dio otra muestra de su lectura táctica con Di María como extremo izquierdo. Fue baile durante 75 minutos. Después, la final más dramática de la historia de los Mundiales hasta el último minuto de adición del tiempo suplementario, que incluyó la celestial salvada de "Dibu" y el cabezazo desviado de Lautaro.
Con los corazones todavía paralizados llegaron los penales. No hubo suerte en esta lotería: afloró la convicción con la que Argentina había salido a jugar el partido. El enorme "Dibu" le atajó a Coman y forzó a Tchouameni a rematar desviado. En cambio, ninguno de los argentinos falló. Ni los que patearon ni los que apoyaron desde su rincón, tanto en la Tierra como en el Cielo, donde juran que se dibujó una sonrisa especial.
Es que Argentina se consagró campeón del Mundo. Y Messi levantó la Copa. El sueño cumplido.
CAMPEONES DEL MUNDO
SÍNTESIS DEL PARTIDO
ARGENTINA (3) (4): Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Ángel Di María, Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister; Lionel Messi y Julián Álvarez. DT: Lionel Scaloni.
FRANCIA (3) (2): Hugo Lloris; Jules Koundé, Raphaël Varane, Dayot Upamecano, Theo Hernández; Aurélien Tchouaméni, Adrien Rabiot; Ousmane Dembélé, Antoine Griezmann, Kylian Mbappé; Olivier Giroud. DT: Didier Deschamps.
GOLES: PT 23m Lionel Messi (A) de penal y 36m Ángel Di María (A). ST 34m Kylian Mbappé (F) de penal y 36m Kylian Mbappé (F). SUP ST 4m Lionel Messi (A) y 13m Kyliam Mbappé (F) de penal. CAMBIOS: PT 40m Randal Kolo Muani x Dembélé (F) y Marcus Thuram x Giroud (F). ST 19m Marcos Acuña x Di María (A); 25m Eduardo Camavinga x Hernández (F), Kingsley Coman x Griezmann (F). PT SUP Gonzalo Montiel x Molina (A); 5m Youssouf Fofana x Rabiot (F); 11m Leandro Paredes x De Paul (A), Lautaro Martínez x Álvarez (A). ST SUP 10m Germán Pezzella x Mac Allister (A); 17m Axel Disasi x Kounde (F), Ibrahima Konaté x Varane (F); y Paulo Dybala x Tagliafico (A). ESTADIO: Lusail Iconic. ÁRBITRO: Szymon Marciniak (Polonia).
PENALES (4-2): Mbappé, 0-1 / Messi, 1-1 / Coman, atajó Martínez / Dybala, 2-1 / Tchouameni, desviado / Paredes, 3-1 / Kolo Muani, 3-2 / Montiel, 4-2.
UNA ATAJADA HISTÓRICA: CON SU PIERNA IZQUIERDA, EMILIANO MARTÍNEZ LE GANA EL DUELO A KOLO MUANI EN EL TERCER MINUTO DE ADICIÓN DEL SUPLEMENTARIO.
EL CAMINO AL TÍTULO
Martes 22 de noviembre
F1 Zona C: Argentina 1 – Arabia Saudita 2.
Gol: Lionel Messi, de penal.
Sábado 26 de noviembre
F2 Zona C: Argentina 2 – México 0.
Goles: Lionel Messi y Enzo Fernández.
Miércoles 30 de noviembre
F3 Zona C: Argentina 2 – Polonia 0.
Goles: Alexis Mac Allister y Julián Álvarez.
Sábado 3 de diciembre
Octavos de Final: Argentina 2 – Australia 1.
Goles: Lionel Messi y Julián Álvarez.
Viernes 9 de diciembre
Cuartos de Final: Argentina 2 – Países Bajos 2 (4-3).
Goles: Nahuel Molina y Lionel Messi, de penal
Martes 13 de diciembre
Semifinal: Argentina 3 – Croacia 0.
Goles: Lionel Messi, de penal, y Julián Álvarez (2).
Domingo 18 de diciembre
Final: Argentina 3 – Francia 3 (4-2 en penales).
Goles: Lionel Messi (2) y Ángel Di María.
MESSI, EL MEJOR DEL MUNDIAL
Culminada la Final en el estadio Lusail y en el inicio de la ceremonia de premiación, la FIFA entregó los reconocimientos individuales. Entonces, Lionel Messi fue consagrado como el Mejor Jugador de "Qatar 2022", convirtiéndose en el primer futbolista en tener dos MVP de Mundiales (ya había logrado ese galardón). La Pulga terminó la Copa del Mundo con 7 goles en su cuenta (le marcó a todos los rivales, a excepción de Polonia) y con maniobras inolvidables, como aquellas asistencias a Nahuel Molina frente a Países Bajos y, especialmente, a Julián Álvarez contra Croacia.
El premio al Mejor Jugador Joven del torneo recayó en Enzo Fernández, el mediocampista que consagró en Qatar dos años tan vertiginosos como inolvidable: en enero de 2021 ganó la Copa Sudamericana con Defensa y Justicia, en junio de ese año regresó a River Plate y en septiembre de 2022 debutó en Benfica de Portugal, desde donde "obligó" a Lionel Scaloni a sumarlo a esta Selección. Terminó siendo una pieza clave del mediocampo, adaptándose a distintas funciones y jugando una final de luxe.
En tanto, el galardón al Mejor Arquero se lo llevó Emiliano "Dibu" Martínez. No podía ser de otra manera. Fue decisivo cuando tuvo que serlo. En el final contra Australia, en los penales contra Países Bajos y Francia. Y, sobre todo, en esa milagrosa estirada de su pierna izquierda que evitó la tragedia en el adicional del suplementario de la final.
Así, el premio al goleador del Mundial fue el único que no quedó para Argentina: con sus tres tantos en la final, Kylian Mbappé llegó a 8 y superó por uno a Lionel Messi. A sus 23 años, el francés ostenta números bestiales: 12 goles en 13 partidos.
De esa manera quedó, junto a Pele, en el 6º lugar de la tabla histórica de la Copa del Mundo. En el 4º, junto al también francés Just Fontaine, se terminó acomodando Lionel Messi con 13, que quedó a uno del podio que todavía integran Mirolsav Klose (16), Ronaldo (15) y Gerd Muller (14).
ADEMÁS, ENZO FERNÁNDEZ FUE EL MEJOR JUGADOR JOVEN Y "DIBU" MARTÍNEZ, EL MEJOR ARQUERO. EL FRANCÉS KYLIAN MBAPPÉ, EL GOLEADOR.



