DIA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS
El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Carta Magna de la humanidad e hito en la historia de los Derechos Humanos.
La Declaración, proclamada por la ONU, fue elaborada por representantes de todas las regiones del mundo con distintos antecedentes jurídicos y culturales y mantiene intacta su vigencia. En su Artículo primero expresa: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros".
Los Derechos Humanos se sostienen sobre dos pilares esenciales de la humanidad: la libertad y la plena igualdad entre todas las personas. El concepto de Derechos Humanos hace referencia al sentido de la dignidad humana antes que a cualquier formulación étnica, cultural, jurídica o política.
Este documento se asienta en principios morales, garantías fundamentales y derechos inalienables de todas las personas que habitan este mundo.
Nuestro país suscribió a la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948 y le otorgó jerarquía constitucional a partir de la Reforma de 1994.
DÍA DE LA RESTAURACIÓN DEMOCRÁTICA
Un 10 de diciembre de 1983, Raúl Ricardo Alfonsín juraba como presidente electo de todos los argentinos. Había obtenido el 51,7 % de los votos. Los ciudadanos salían a la calle a festejar la restauración de la democracia, luego de siete años de un gobierno de facto que dejó profundas heridas en la sociedad.
Uno de los primeros actos de Alfonsín, apenas cinco días después de asumir, fue firmar los decretos 157/83 y 158/83, en los que ordenó el enjuiciamiento a los miembros de las juntas militares que tomaron el poder el 24 de marzo de 1976. El mismo día también creó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP). Este organismo tenía como misión relevar, documentar y registrar casos y pruebas de violaciones a los derechos humanos para fundar el juicio a las juntas militares. El 9 de diciembre de 1985, integrantes de los gobiernos de facto fueron condenados. El juicio a las juntas militares realizado por un gobierno democrático sigue siendo un hecho sin precedentes, reconocido en todo el mundo.
Para rememorar este retorno a la democracia, cada 10 de diciembre se celebra en Argentina el Día de la Restauración de la Democracia. Esta fecha fue establecida formalmente por el Congreso de la Nación a través de la ley 26.323, sancionada el 22 de noviembre del 2007.
SECUESTRAN A AZUCENA VILLAFLOR
Un "grupo de tareas" de la Armada secuestra en 1977 a Azucena Villaflor, co-fundadora de la asociación humanitaria Madres de la Plaza de Mayo, en la esquina de su casa de la localidad bonaerense de Sarandí. La dirigente fue asesinada y sus restos aparecieron en una playa bonaerense junto a los de otras siete personas que habían sido sepultados como NN en el cementerio de General Lavalle en diciembre 1977.
Azucena había empezado la búsqueda de Néstor en soledad, recorriendo comisarías, cuarteles y reparticiones oficiales. Siempre le daban la misma respuesta: no sabemos nada. En ese peregrinaje había encontrado a otras mujeres que, como ella, querían saber dónde estaban sus hijos desaparecidos. Decidieron organizarse y buscar juntas. Se citaron el 30 de abril de 1977 en la Plaza de Mayo para exigir que alguien las recibiera en la Casa Rosada.
Eran trece mujeres: Azucena Villaflor de De Vincenti, Josefa de Noia, Raquel de Caimi, Beatriz de Neuhaus, Delicia de González, Raquel Arcusín, Haydee de García Buela, Mirta de Varavalle, Berta de Brawerman, María Adela Gard de Antokoletz y sus tres hermanas, Cándida Felicia Gard, María Mercedes Gard y Julia Gard de Piva. Ese día habían nacido las Madres de Plaza de Mayo.
El 10 de diciembre a la mañana, Azucena Villaflor salió de su casa para hacer las compras y buscar el diario La Nación, para ver si había salido una solicitada de Madres. Una patota de la ESMA la secuestró en plena calle, a la luz del día. Ese mismo día también fueron secuestradas y desaparecidas la monja francesa Léonie Duquet y dos madres más, Esther Ballestrino de Careaga y Mary Ponce de Blanco. Las llevaron a todas a las mazmorras de la Escuela de Mecánica de la Armada. Una semana después la subieron a un "vuelo de la muerte" y la arrojaron viva al mar.



