Hace unos días atrás fui a comprar un regalo, y mientras lo elegía la empleada que me estaba atendiendo, estaba escuchando radio y me comenta: "Estuve todo el día tratando de escuchar esta canción y ahora que la pasan por estar ocupada se me pasó" algo más o menos así.
La canción en cuestión está muy de moda y dice, en más o menos palabras: "Los caminos de la vida no son lo que yo creía, no son lo que yo esperaba, no son lo que imaginaba. Los caminos de la vida difícil es caminarlos y no encuentro la salida." Qué novedad ¿no? Esto nos pasa a todos, para algunos es más leve para otros es peor, pero todos tenemos dificultades para caminar por los caminos de la vida.
Cuando uno es chico, ve las cosas de una manera, lo único que nos interesa es poder jugar y divertirnos en todo momento. Cuando se es adolescente, se comienza a vislumbrar un poco las dificultades en la toma de decisiones y entonces nos rebelamos, y cuando somos adultos buscamos la mejor salida para todo y queremos volver a divertirnos como cuando éramos chicos, pero ya hay otras responsabilidades.
Uno comienza a transitar por caminos de inconvenientes con las relaciones humanas, problemas de trabajo, de salud, y entonces buscamos la salida a veces en forma errada.
Lo digo por mi propia experiencia, dado que en general no escribo sobre nada que no haya vivido. No tendría sentido.
A veces uno se encuentra en un punto en el que no sabe qué hacer, y es verdad no se encuentra la salida. Al hallarse en este punto, es donde algunos hemos tomado decisiones equivocadas. Gracias a la misericordia de Dios, hay decisiones que se arreglan, pero otras son irreparables.
Ahora, en éste día yo quiero presentarte la solución para caminar por los caminos de la vida. Se llama Jesús, nuestro amado Salvador, el cual domingo tras domingo tratamos de mostrarte.
El Salmo 91 dice "El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Vers 1 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti que te guarden en todos tus caminos, en las manos te llevarán para que tu fe no tropiece en piedra. Vers 11 y 12. Por cuanto en mi ha puesto su amor yo lo libraré, lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre! Vers 14
¡Qué hermosa promesa! Es dura la jornada y cruel el dolor, pero tenemos una bendita esperanza en la oración caminando por los caminos de la vida junto a Jesús. Así como en esta época de primavera, comienzan a crecer las hojas en las plantas, y en el verano tenemos árboles frondosos, donde buscamos el refugio de su sombra para protegernos del sol abrasador, así los hijos de los hombres debemos ampararnos en sus alas de amor, porque en ellas hay salvación.
¿Estás desanimado, cansado, desesperanzado, desalentado? ¿Tenés miedos o temores de lo que vendrá? Hacete un minuto de tiempo y mira las hojas de los árboles, cómo brillan después de una tormenta, pues la lluvia se ha llevado todo el polvo que tenían y las ha dejado limpias, así brillará tu vida después de cada tormenta, si vas por los caminos de la vida de la mano de Jesús. El limpiará tus hojas y las hará relucir. Esta es la salida, la única salida.
¡Que Dios te ilumine y te ampare con su Espíritu de amor! Hasta la próxima semana.
Silvia Grecco.
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