Recibir un diagnóstico médico puede ser difícil, porque el paciente escucha solo partes de la conversación mientras empieza a pensar en el tratamiento que será necesario y cómo este afectará su vida diaria. Esto puede ser aún más complejo en el caso de enfermedades que tienen nombres muy similares, como es el caso de la enfermedad inflamatoria intestinal y el síndrome de colon irritable.
La enfermedad inflamatoria intestinal se compone de un grupo de enfermedades autoinmunes que incluyen a la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. En este grupo de enfermedades, el sistema inmunitario ataca al intestino y causa inflamación. Los síntomas de la enfermedad inflamatoria intestinal pueden presentarse con regularidad y afectar significativamente la calidad de vida. Generalmente, el tratamiento involucra el uso de medicamentos inmunosupresores para evitar que el sistema inmunitario ataque al intestino. Los cambios en la alimentación pueden disminuir la inflamación.
El síndrome de colon irritable es un trastorno intestinal en el que los órganos digestivos tienen una apariencia normal, pero no funcionan como deberían. Para la mayoría de las personas, el síndrome de colon irritable es una enfermedad crónica en la que los síntomas fluctúan entre leves y severos, e inclusive desaparecen algunas veces. Si bien el síndrome de colon irritable puede afectar a casi cualquier persona, existen algunos factores de riesgo. Las mujeres jóvenes con antecedentes familiares de la enfermedad o con antecedentes de ansiedad o depresión corren un riesgo más alto.
Si bien el síndrome de colon irritable es incurable, no daña los intestinos de manera permanente. El conocimiento que se tiene actualmente del síndrome de colon irritable sugiere que la causa de los síntomas es una hipersensibilidad en el intestino, que afecta cómo el cuerpo percibe los estímulos relacionados con la función intestinal. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas de manera que las personas que sufren de esta enfermedad puedan vivir de la manera más normal posible.
En la mayoría de los casos, los síntomas leves del síndrome de colon irritable pueden controlarse al aprender a manejar el estrés y hacer cambios saludables en la alimentación y en el estilo de vida, lo que incluye hacer ejercicio con regularidad, tomar mucha cantidad de líquido y dormir lo suficiente. El equipo de atención médica puede prescribir otros cambios específicos en la alimentación, medicamentos y tratamientos suplementarios.



