¡Hola! No soy cocinera, ni nutricionista, quienes me conocen saben que soy amante de las pastas por eso en el Día mundial de la Pasta, quiero contarles algunos trucos y consejos para cocinar pasta de forma saludable ya que sigue teniendo mala prensa porque se la suele asociar a platos altamente calóricos, la buena noticia es que no tiene que ser así, no están prohibidas, se puede comer muy sano sin eliminarla de la dieta.
Salvo prescripciones individuales, como por ejemplo Enfermedad Celiaca, donde cambia la composición, pero igual se pueden comer, o, en pacientes Diabéticos donde en lugar de harina común es preferible pasta de harina integral para no aumentar bruscamente el índice glucémico, es decir el azúcar en sangre, o en el caso de pacientes con un peso no saludable, tampoco deben estar ausentes en el plato, entendiendo que, en su JUSTA MEDIDA todo es posible, etc.
La pasta en general es uno de los ingredientes más frecuentes en la alacena a la hora de cocinar, es barata, se cocina rápido, en la mitad de tiempo que el arroz o menos, es limpia, no hay que pelarla ni centrifugarla, combina con casi cualquier cosa que tengamos y es prácticamente imposible que no salga un plato rico, aunque el cocinero sea un completo principiante.
Como se pueden cocinarlas pastas:
1. Cocina las pastas con verduras: con cualquier verdura podes hacer una salsa o pasta salteada, ya sea brócoli, espinaca, tomates, espárragos o incluso zanahorias lo que tengas en la heladera.
2. Combinar con proteínas magras: pescados, atún, pollo o carnes.
3. Ingredientes a evitar o consumir con moderación: salsas blancas, tucos con chorizo, salchichas o panceta y el agregado de queso de rallar con moderación.
La idea es comer pastas con queso y no queso con pasta y hacer salsas saludables con utilización de descremados y magros. ¡Precaución los pacientes hipertensos con el queso rallado!
4. Pastas integrales: Si bien no son las más ricas, quizás al no estar acostumbrado no sean las más agradables, pero sí, hay que buscar la forma de darles el sabor con una salsa apetecible para que nuestro paladar lo reconsidere.
5. Cocinar la pasta al dente: No solo porque está más rica, sino porque el exceso de cocción hace que los carbohidratos se absorban más rápidamente sin que nos dé tiempo a "quemarlos". En cambio, la pasta al dente necesita más tiempo para ser digerida, por lo que uno se siente saciado durante más tiempo.
6. Medir la porción justa para cada comensal: En crudo, siempre nos parece poca cantidad, un error habitual a la hora de cocinar pasta es acabar cocinando demasiada cantidad. La medida justa por persona se debe medir en seco con los medidores específicos para cada tipo de pasta simple o rellena. Una forma práctica con los espaguetis es juntar el dedo índice y pulgar y rellenar ese espacio con la pasta, así tendrás la porción por persona.
Si a eso sumamos que recién hecha está muy rica y recalentada mucho más, es fácil acabar comiendo de más, y por muy sano que sea algo, comer en exceso tampoco es lo mejor, por eso, para evitar tentaciones es importante calcular bien las raciones antes de echar la pasta en la olla.
Comer pasta y cuidarse son cosas que pueden ir de la mano son solo aplicar un poco el sentido común.
¿Y ahora pensás que las pastas no son saludables?
¡Si tenés dudas consulta a un Nutricionista para evaluar calidad y cantidad adecuada para vos!
Dra. Cecilia López - Medica Clinica. Diabetes. Especialista en Obesidad. MP 54620 MN 92687 - Centro Médico Rawson - cmr.drapp.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



