Un dolor de cabeza me tiene a mal traer, la siento latir. Puede ser cefalea por estrés, pero es muy probable que sea por mi almohada poco ergonómica.
Comenzó de a poco con un leve malestar hasta que se hizo realmente muy intenso. Tomé un analgésico y mientras hace efecto me puse a hacer ejercicios de relajación, ya que me duele todo el cuello y parte de la espalda. Comencé a rotar los hombros y hacer movimientos laterales para distender el cuello y recordé cuando en la casa de la Nona jugábamos a la colimba.
Por algún que otro motivo, siempre salía el tema de alguna anécdota de los tíos que habían pasado por el servicio militar, mientras que otros no la habían hecho por número bajo en el sorteo. Se decía que si la mamá guardaba el cordón umbilical, "el nene" se salvaba de hacer la colimba.
Uno de los tíos se salvó por tener pie plano y otro prolongó su estadía en el ejército por mal comportamiento. En los relatos se escuchaba el léxico militar: "Carrera march, de frente march, sí mi general, salto rana soldado"... Y a menudo se repetían anécdotas del calabozo o castigo. Mi viejo contaba que una vez por portarse mal el Sargento le hizo cebarle mate todo el día, "la saqué barata", siempre decía.
Algunos habían logrado un buen estado físico, entonces en el patio de la casa de la Nona nos entrenábamos para sentirnos fuertes y ágiles. Hacíamos salto rana, flexiones de brazos, cuerpo a tierra. También trepábamos el tapial que daba al vecino, lo subíamos y bajábamos varias veces. Teníamos la ilusión de hacerlo algún día con una soga a modo de liana. Queríamos vernos musculosos y se decía que, en poco tiempo con mucha dedicación, se podía lograr.
El dolor de cabeza está testarudo, no se quiere ir. Me voy a hacer cuerpo a tierra pero en la cama, a ver si se me pasa.



