"El mundo del psicópata es especial; en él reina el "todo vale" si vale para él" (Vicente Garrido)
¿Qué es la psicopatía?
El Manual Diagnóstico y Estadístico los Trastornos Mentales (DSM), lo clasifica como Trastorno de la Personalidad Antisocial.
Para ser diagnosticado el Trastorno de la Personalidad Antisocial se deben tener al menos 18 años, la existencia de un trastorno disocial antes de los 15 y un patrón de desprecio de los derechos de los demás. Además, también deben presentarse tres o más de los siguientes factores:
Fracaso para adaptarse a las normas sociales en cuanto al comportamiento legal, llevar a cabo actos que sean motivo de detención, deshonestidad: mentir repetidamente, utilizar alias, estafar.
Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro. Irritabilidad y agresividad. Despreocupación por su seguridad y la de los demás, Irresponsabilidad persistente, Falta de remordimientos.
¿Son enfermos mentales?
Algo que sucede frecuentemente es confundir psicópata con psicótico. La diferencia principal es que el primero no presenta alucinaciones u otras formas de pensamiento irracional y no pierde contacto con la realidad en ningún momento.
En realidad, la presencia en la sociedad de estas personas es muy baja en términos estadísticos, aunque su criminalidad es desproporcionada cuando la cometen. Sin embargo, no se debe confundir diagnóstico con delito. La mayoría están integrados en la sociedad.
¿Qué sienten?¿Qué piensan?
Cleckley estableció 16 criterios. En su lista encontramos pobreza de reacciones afectivas básicas, incapacidad de amar, ausencia de nerviosismo, personalidad encantadora, falta de sentimientos de culpa y vergüenza, uso de la mentira y una vida sexual impersonal entre otros.
En realidad, se distinguen dos tipos: primarios y secundarios.
Los primeros son insensibles, sin remordimientos, manipuladores, tienen relaciones engañosas con los demás y puede demostrar arrogancia. Si utilizan la violencia, generalmente es como instrumento para obtener beneficio.
Los secundarios, tienen dificultad para tolerar el aburrimiento, actúan sin pensar en las consecuencias, son impulsivos y violentos.
Estudios respecto a la capacidad empática de los psicópatas han demostrado que no tienen problema para empatizar con la felicidad ajena, pero si con el miedo. Tienen dificultad para compadecerse de los demás. No hay reacción emocional.
Por tanto, ante las características, las investigaciones y la biología… la pregunta final es: ¿distinguen entre el bien y el mal? Y la respuesta es sí. Saben calibrar perfectamente entre el bien y el mal, y si dañan, saben lo que están haciendo.
Efectivamente existen las malas personas científicamente hablando y se sigue investigando al respecto, pero afortunadamente, la gran mayoría forma parte del otro bando.
Fuente: La Mente es Maravillosa



