La osteoporosis es una enfermedad caracterizada por baja masa ósea y deterioro de la microarquitectura del tejido óseo, que conduce a un aumento del riesgo de fractura. Esto ocurre cuando la estructura ósea disminuye más rápidamente de lo que el cuerpo puede reemplazarla, dando lugar a una pérdida neta de la resistencia ósea. Como resultado, el esqueleto se vuelve frágil, de modo que incluso un ligero golpe o caída pueden conducir a un hueso roto, (referido como una fractura por fragilidad). La osteoporosis no tiene signos o síntomas hasta que ocurre una fractura - es por eso que a menudo se la denomina una "enfermedad silenciosa", no da dolor previo de aviso. La osteoporosis afecta a todos los huesos del cuerpo, sin embargo, las fracturas más frecuentes se producen en las vértebras (columna vertebral), la muñeca y la cadera. Las fracturas osteoporóticas de la pelvis, la parte superior del brazo y la pierna también son comunes. La osteoporosis en sí no es dolorosa, pero las fracturas óseas pueden resultar en dolor severo, pérdida significativa de la movilidad e incluso mortalidad. Tanto las fracturas de cadera como las de columna vertebral también están asociadas a un mayor riesgo de muerte - 20 % de los que sufren una fractura de cadera mueren dentro de los 6 meses después de la fractura.
Las mujeres posmenopáusicas de todo el mundo enfrentan una carga de responsabilidades cada vez mayor; son las encargadas de cuidar a los pequeños y a los ancianos, son el sostén de la familia, se preparan para jubilarse y, además, contribuyen al bienestar de las comunidades en las que viven. Sin embargo, existe otra carga más insidiosa que se impone sobre madres y abuelas, hermanas y tías, esposas y compañeras. Una carga que se torna cada día más predominante, en cada continente, entre cientos de millones de mujeres mayores, en este mismo instante.
Una de cada tres mujeres mayores de 50 años sufrirá una fractura como consecuencia de la osteoporosis. Cada lector seguramente conoce un miembro de la familia o una amiga que ha sufrido una fractura osteoporótica; una hermana de 55 años que resbaló en el hielo y se quebró la muñeca; una madre de 65 años cuya altura se estaba reduciendo y que sufrió una insoportable fractura vertebral por compresión al levantar una caja de libros, o una abuela de 78 años que tropezó con el cable del teléfono durante la noche y se quebró la cadera. La vida de todas estas mujeres se verá seriamente afectada por estas lesiones. La osteoporosis es tan común que es necesario que cada mujer en el mundo reconozca que su salud ósea es muy importante.
Dra. María Carolina Habib - MP 552948 / MN 181059 - Médica en Endocrinóloga - Magister en osteología - Centro Médico Rawson - cmr.drapp.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



