Me aventuré a pasar la aspiradora de la pieza, no la paso muy seguido, me molesta mucho el ruido que hace y generalmente me lleva más tiempo que el que había planeado.
La alfombra tiene la virtud de tener más suciedad de la que muestra, no tengo dudas de eso, cuestión que me lleva a Anaxágoras, "las apariencias son un vistazo de lo invisible", que a su vez me lleva a mi abuela, la que alguna vez dudé si en verdad la conocía.
Tenía la mitad del patio con baldosas, había una que estaba floja, uno de mis primos, uno de los más grandes dijo: -"acá la nona entierra a los gatitos"-. Sacamos la baldosa floja, pero no había nada. Quise ver a los gatitos que se decía que los ahogaba, pero a la vez, no quería confirmar que la nona mataba a los gatitos. Nunca le pregunté a mi abuela por qué hacía eso, tal vez, tenía miedo de que me retara o tratara de tonto, preferí quedarme con la duda. No sé por qué a veces da miedo conocer a las personas, creo que muchas veces en realidad, uno tiene miedo frente al otro de perder sus preconceptos. Soy terco, sigo pasando la aspiradora con la esperanza que esté ligeramente sucia.



