Se trata de frisos y esculturas del emblemático templo de Atenea que fueron extraídos con sierras a pedido del embajador británico en el Imperio Otomano, y actualmente forman parte de la colección del Museo Británico.
En un contexto europeo donde ya se han restituido a sus territorios de pertenencia algunas de las obras expoliadas por los imperios coloniales, los mármoles del Partenón que reclama Grecia a Gran Bretaña vuelven a estar en la mira, con la mediación de la Unesco y el acuerdo de ambos gobiernos, aunque ya se vislumbra la negativa de las autoridades del Museo Británico para definir un acuerdo que reúna todos los fragmentos disponibles en la ciudad de Atenas.
La disputa sobre las esculturas del Partenón se agravó en los últimos días después de que Grecia rechazara la afirmación del Museo Británico de que gran parte de las estatuas, retiradas por Lord Elgin hace más de 200 años, fueron recuperadas "entre los escombros" alrededor del monumento, consigna el medio británico The Guardian.
Las afirmaciones de que "gran parte del friso fue extraído de los escombros del Partenón" y "estos objetos no fueron todos cortados del edificio como se ha sugerido" realizadas por el subdirector del museo, Jonathan Williams, en la reunión anual del comité intergubernamental de la Unesco que promueve la devolución de bienes culturales, fueron rechazadas por la ministra de cultura de Grecia, Lina Mendoni, quién acusó a Elgin de cometer robo en serie, según el medio.
El largo recorrido diplomático para la recuperación del patrimonio griego comenzó formalmente en octubre de 1983 con el pedido de Grecia al Gobierno británico, tras el apoyo de la Unesco de 1982, lo cual fue rechazado por el Reino Unido en abril de 1984.
Posteriormente, el pedido griego abogó por la devolución de las esculturas para reunir la colección para ser expuestas en el nuevo Museo de la Acrópolis (2009), presentado en 2000.
En 2013 la Unesco propuso mediar en la disputa, lo cual fue rechazado por el gobierno británico y el museo en 2015.
La posición del Gobierno británico se asienta en que "las cuestiones relativas a la propiedad y la gestión de las esculturas del Partenón son competencia de los administradores del Museo Británico", según detalla el informe del Parlamento y es algo que se replica en las respuestas actuales.



