Pese a las leyes vigentes persiste la violencia obstétrica en el país
Según advirtieron las especialistas sigue habiendo maltrato verbal, falta de contacto de los recién nacidos con sus madres, escaso acompañamiento a las mujeres en sus estudios y parto, y insuficiente provisión de información sobre los derechos que las asisten.
En 1985 la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó una reunión en la ciudad brasileña de Fortaleza de la cual surgió la declaración "El embarazo no es una enfermedad", que dio origen a una serie de iniciativas y normativas en favor de la transformación del modelo sanitario con el propósito de "humanizar" la atención del parto, promover el protagonismo de la persona gestante y su familia y transformar las maternidales en instituciones "centradas en la familia".
Según los datos oficiales y actualizados del Ministerio nacional de Salud, en 2020 nacieron 533.299 bebés vivos, el 99,7% de los partos fueron institucionales, de los cuales un 38,2% se realizaron a través de cesárea, en el ámbito público. En tanto, diez años atrás, el porcentaje de cesáreas fue un 10% menos: 28,2%. Otro dato que se indica es que solo el 41,4% de mujeres, tuvieron acompañamiento en el parto en el ámbito público.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó una declaración sobre las tasas de cesárea donde especifica que "desde 1985 los profesionales de la salud de todo el mundo han considerado que la tasa ideal de cesárea debe oscilar entre el 10% y el 15%".
MENOS INTERVENCIÓN
A tres días de que la Cámara de Diputados bonaerense diera media sanción a un proyecto de su autoría que promueve el parto humanizado, Mariana Larroque (Frente de Todos) destacó que se "avanzaría muchísimo" en materia de respeto a los derechos de las personas gestantes si se formara "a los equipos de salud para acompañar partos en vez de intervenir" en ellos.
El jueves pasado la Cámara aprobó el Plan Provincial Estratégico de Parto Respetado, una iniciativa de la legisladora, que se propone como complemento de la Ley Nacional Nº 25.929 y cuyo propósito es lograr su aplicación en todo el territorio del distrito.
En 2020, en pleno comienzo de la pandemia, Larroque presentó en la Legislatura bonaerense dos proyectos relativos al parto respetado: un proyecto de adhesión a la nacional y el plan Estratégico Provincial de Parto Respetado.
"Tenemos una ley nacional desde 2004, pero es de muy bajo cumplimiento. Primero trabajamos en la adhesión porque, aunque parezca mentira, muchas instituciones argumentaban que no tenían por qué cumplir una ley a la que la provincia no estaba adherida", señaló la diputad. Agregó que en aquel entonces Buenos Aires era una de las tres jurisdicciones que no había adherido a la norma nacional.
La Ley de Protección del Embarazo y del Recién Nacido establece el derecho de las personas gestantes a ser informadas sobre las distintas intervenciones médicas y al ser tratada con respeto, garantizando su intimidad y teniendo en cuenta sus pautas culturales.
Además, determina que quienes gesten tienen derecho al parto natural y respetuoso en cuanto a su tiempo biológico, evitando prácticas invasivas y el suministro de medicación sin justas causas; y a estar acompañada por una persona de su confianza durante el parto y el posparto.
"Sabíamos que con la adhesión no alcanzaba porque a pesar de estar aprobada desde el 2004, reglamentada desde 2015, la violencia obstétrica seguía siendo ejercida y en la pandemia se recrudeció", explicó la diputada.
En paralelo presentó el Plan Estratégico Provincial de Parto Respetado, el cual reafirma los principios de la Ley Nº 25.929 y propone crear una mesa en el ámbito del Ministerio bonaerense de Salud, la cual deberá articular políticas en la materia con el Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, asociaciones y colegios profesionales, organizaciones de la sociedad civil, la comunidad científica y otros actores.
El jueves, tras su aprobación en la Cámara de Diputados, fue girado al Senado de la provincia.



