Puede ser una alternativa para las personas que requieren un reemplazo de cadera, rodilla u otra articulación.
Hace diez años, un paciente con reemplazo de rodilla o de cadera podía permanecer hospitalizado una semana y hace tan solo cuatro años, la permanencia promedio en el hospital era de alrededor de cuatro días; pero ahora, algunos pacientes pueden salir a casa el mismo día, comenta el Dr. Hugh M. Smith, anestesiólogo de Mayo Clinic.
Las articulaciones de la cadera, la rodilla y el hombro son más propicias para la cirugía ambulatoria, pero no todos los pacientes que requieren un reemplazo de articulación son aptos.
Los cirujanos, los anestesiólogos, los profesionales de práctica avanzada, el personal de enfermería, los farmacéuticos, los fisioterapeutas, los terapeutas ocupaciones y otros miembros del equipo de atención médica evalúan si la cirugía ambulatoria es adecuada. Analizan tanto la enfermedad del paciente como si el paciente estará seguro y cómodo en casa después de la cirugía, si se controlará adecuadamente el dolor y si habrá alguien que pueda cuidarle, explica el Dr. Smith.
Antes de la intervención quirúrgica, los fisioterapeutas trabajan con los pacientes y mediante una estrategia vigorosa, verifican que consuman suficiente cantidad de líquido. Durante la cirugía, los anestesiólogos administran anestésicos de corta acción, lo que permite a los pacientes movilizarse antes que tiempo atrás.
La cirugía ambulatoria ha sido bien recibida por los pacientes y mitiga ciertos factores de riesgo, como infecciones adquiridas en el hospital, coágulos sanguíneos y problemas tanto pulmonares como urinarios, comenta el Dr. Abdel.
«Es satisfactorio para los pacientes, puesto que se recuperan con la familia... se recuperan en su entorno hogareño, sin sentir que están internados en un hospital. Se sienten parte de un buen modelo de atención médica», añade el Dr. Abdel.
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