Desde que tenemos memoria los grupos más concentrados de la economía junto a los políticos y medios de comunicación que son sus incondicionales seguidores repiten como una verdad irrefutable que en nuestro país existen demasiados impuestos que son los que impiden el verdadero desarrollo empresario.
Sin embargo lo curiosos de este permanente reclamo es que esta misma cantidad de impuestos no ha impedido que hayan amasado inmensas fortunas que incluyen una desorbitante fuga de divisas y sigan apropiándose de la mayor parte de la riqueza producida por la totalidad de la población de nuestro país.
Este reclamo de "un país con menos impuestos" estuvo presente en el tractorazo organizado por Juntos por el Cambio que llegó a la Plaza de Mayo por la Avenida Libertador.
Sin embargo en nuestra ciudad esa fuerza política que ahora hace campaña diciendo que no va a permitir nuevos impuestos ha incorporado a nuestra Ordenanza Fiscal varias nuevas tasas que entre otras cosas gravan desde los combustibles líquidos hasta los pañales descartables.
Como nos tiene acostumbrados Juntos por el Cambio dice una cosa en campaña electoral y hace lo contrario si llegan al gobierno.
Es notable observar como gracias a la constante campaña desarrollada por los medios de comunicación hegemónicos sectores de la clase media adhieren a este reclamo incluso cuando se intenta cobrarles una muy pequeña porción de sus ganancias a unos pocos mega millonarios.
Es curioso que solamente ponen el grito en el cielo cuando la medida es tomada por un gobierno de centroizquierda y no dicen nada cuando la medida es llevada a cabo por un gobierno de derecha lo que seguramente se debe a que tienen anteojeras ideológicas que atentan contra sus propios intereses.
Como dijo alguna vez Eva Duarte de Perón: "Triste el pobre que oliendo bosta se cree el dueño de la vaca."
La creación de puestos de trabajo es normalmente el señuelo que se utiliza para que les otorguemos las ventajas que el gran empresariado está buscando para acrecentar sus ganancias.
Una vez más la realidad desdice esos discursos. Un relevamiento del Ministerio de Desarrollo Social da cuenta que en nueve provincias (Formosa, Santiago del Estero, Chaco, Jujuy, Salta, Misiones, Catamarca, Tucumán y La Rioja) hay más trabajadores en la economía popular que en el sector privado.
Esto demuestra cual es el sector que está creando más puestos de trabajo y además el sector privado tampoco garantiza sueldos que permitan salir de situaciones de pobreza.
Debemos tener en cuenta que la economía popular es una opción eficaz para lograr alimentos más baratos y más sanos en esta lucha contra la inflación logrando una alimentación más saludable.
Las élites dominantes pretenden pagar menos impuestos pero al mismo tiempo no están dispuestos a recibir menos ayuda del estado para lo cual están permanentemente empeñados en debilitarlo para restarle poder.
Es en este sentido que la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, manifestó que "el Estado termina siendo el único lugar donde consiguen trabajo las personas que no estudiaron".
Sin embargo según la Encuesta Permanente de Hogares realizada anualmente por el Indec (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) el 47,5% de los trabajadores y trabajadoras estatales, tiene estudios universitarios completos y por el contrario solamente el 18,6% de los trabajadores del sector privados tiene estudios superiores.
Es posible que a esta gente le pase lo mismo que al pastorcito mentiroso en la fábula de Esopo que cuando finalmente vino el lobo nadie le creyó.



