La realidad va demostrando día a día que la desigualdad sigue aumentando aún en tiempo de pandemia y el empresariado sigue apropiándose de la mayor parte del esfuerzo de todo el pueblo.
Hace pocos días se conoció un informe del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) que da cuenta que en el período de 2016 a 2021 la participación de los trabajadores en la riqueza total creada en nuestro país pasó del 51% al 42,7%.
Debemos tener en cuenta que los empresarios que se apropian de la mayor parte de la riqueza son muchísimo menos que los trabajadores lo que significa la enorme desigualdad y que los trabajadores fueron una vez más los grandes perdedores de los últimos seis años.
El mecanismo elegido para lograr tal nivel de acumulación de ganancias no es otro que aumentando los precios por encima de los aumentos en sus costos y como dice Mauricio Macri los salarios son un costo más.
Esto que sucede es lo que normalmente se denomina "puja distributiva" y como pasa habitualmente quienes pierden más son los ciudadanos con menores recursos y ahora vemos que aunque tengan trabajo sus ingresos no les alcanzan para salir de la pobreza.
Este miércoles el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó que la inflación correspondiente al mes de marzo fue del 6,7% que es la más elevada en 20 años.
Como sucede generalmente cuando ven que es inevitable tener que dar aumento de sueldos se cubren con aumentos de precios que seguramente son mayores que lo que estiman finalmente le darán a sus trabajadores logrando alguna diferencia extra.
Recordemos que en estos últimos 6 años los trabajadores en promedio han perdido más del 20% respecto al nivel general de precios y para los que menos ganan la ´pérdida ha sido mayor porque los precios de alimentos suben más que el nivel general y quienes ganan poco gastan en alimentos prácticamente la totalidad de sus ingresos.
Es realmente increíble que algunos opinadores mediáticos sigan diciendo que la única causa de la inflación es la emisión monetaria tratando de culpar al gobierno y no a los formadores de precios.
Aunque no les guste la inflación tiene múltiples causas y los que suben los precios son los empresarios cuando pueden que parecería que es siempre.
Uno de los graves problemas de nuestra economía es la enorme concentración de la oferta en muy pocas manos por lo que no se puede hablar de empresas que compiten. Así vemos que una empresa acapara el 78% de las ventas de leche y otras dos el 82% de harina siendo éstos sólo dos ejemplos de un problema que se repite en casi todos los rubros.
También escuchamos que la inflación es un impuesto que nos empobrece a todos. Sin embargo se trata de aumentos de precios que son cobrados por los empresarios para su exclusivo beneficio. Como vemos de impuesto no tiene nada salvo que creamos que el cobro de impuesto se ha privatizado.
Es notable que los precios aumentan porque el dólar sube y no disminuyen cuando el dólar baja o por la guerra en Ucrania y difícilmente bajen cuando la guerra termine y en muchas oportunidades aumentan por las dudas o por las curiosas "expectativas".
En estos días hubo quienes justificaron los aumentos de precios por la incertidumbre que produce la posibilidad aunque remota que haya un cambio de ministro de economía, posibilidad que ellos mismos se encargan de difundir.
Albert Einstein decía que "todo problema complejo tiene una solución simple, pero que es falsa".
En esta pulseada entre gobierno y empresas queda claro que gobierno y poder son cosas distintas lo que en realidad se sabe desde hace mucho tiempo y muchos niegan por conveniencia.



