El parkinson es un trastorno neuronal que progresivamente degenera el sistema nervioso central. Sus síntomas característicos son: temblores de distintos tipos, rigidez muscular, lentitud en los movimientos y reflejos posturales.
No obstante, un nuevo estudio publicado en JAMA Neurology, reveló que se descubrieron dos nuevos síntomas tempranos de la enfermedad: la pérdida de la audición y la epilepsia, lo que contribuirá en la detección rápida y en los tratamientos.
"Los resultados arrojaron nuevos factores de riesgo y síntomas tempranos: epilepsia y pérdida de la audición", confirmó la autora principal del estudio, Cristina Simonet, en un comunicado de prensa. "Es importante que los médicos de atención primaria sean conscientes de estos vínculos y comprendan qué tan temprano pueden aparecer los síntomas de la enfermedad de Parkinson, para que los pacientes puedan obtener un diagnóstico oportuno", añadió.
El objetivo de la investigación, realizada por expertos de la Universidad Queen Mary de Londres, fue analizar los factores de riesgo y los síntomas previos al diagnóstico en una población étnicamente diversa, ya que la mayoría de las investigaciones sobre el parkinson se ha realizado en poblaciones predominantemente blancas y sanas, y sin antecedentes de enfermedades crónicas.
Para llegar a las conclusiones, los científicos analizaron los registros médicos de más de un millón de personas que vivían en el este de Londres entre 1990 y 2018. Los investigadores eligieron esa zona porque ofrecía una población muy diversa con "alta privación socioeconómica".
Uno de los hallazgos más notables fue que tener epilepsia se asoció con un mayor riesgo de desarrollar parkinson. Aunque los investigadores dijeron que no se podía descartar el trastorno inducido por medicamentos, hay que considerar que esta no es la primera vez que la epilepsia se relaciona con la enfermedad.
La pérdida de audición fue otro hallazgo del estudio reciente, que ocurrió hasta cinco años antes del diagnóstico de mal de Parkinson. "Es una observación interesante porque es la primera vez que se asocia con el parkinson", dijo a Health Aaron L. Ellenbogen, neurólogo del Instituto de Trastornos Neurológicos de Michigan.
Ambos autores coincidieron en que se necesita más investigación sobre la pérdida de audición y su vínculo con el parkinson y sugirieron que es parte del deterioro en el procesamiento sensorial que ocurre con la enfermedad. "Ese deterioro puede manifestarse de diferentes maneras: a través de la vista, el oído o el sentido del olfato", aclararon.
Además de los nuevos signos y factores de riesgo potenciales, los investigadores notaron nuevas tendencias en los síntomas conocidos. Se descubrió que los temblores (contracciones musculares involuntarias) aparecían hasta diez años antes del diagnóstico de parkinson y se volvían más frecuentes en los dos años previos. En tanto, los problemas de memoria, que fueron los síntomas no motores más frecuentes asociados con la enfermedad, podrían aparecer hasta cinco años antes del diagnóstico.
La enfermedad también se asoció positivamente con otras comorbilidades (como presión arterial alta, presión arterial baja, diabetes tipo 2), así como con otros signos y síntomas previos al diagnóstico (estreñimiento, depresión, disfunción eréctil, etcétera).
Fuente: TN.



