Este jueves pasado se cumplieron 46 años del golpe cívico-militar-eclesiástico que instauró la más sanguinaria dictadura de nuestra historia y que tuvo como objetivo principal imponer un modelo económico de neto corte neoliberal.
Al cumplirse el primer aniversario de ese golpe genocida el periodista y escritor Rodolfo Walsh en su superlativa Carta Abierta a la Junta Militar afirmaba: "Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada."
En esta carta que Gabriel García Márquez definió como una "obra maestra del periodismo universal", Walsh nos advierte sobre el verdadero propósito que tuvieron tantas muertes, desapariciones y torturas y por qué contó con la complicidad manifiesta de las grandes empresas incluyendo a los grandes productores agropecuarios.
No debemos olvidar el papel predominante que tuvo el entonces ministro de economía José Alfredo Martínez de Hoz un poderoso integrante de la oligarquía argentina.
Para que no quedaran dudas en ese primer aniversario de la dictadura los que hoy se autodenominan "el campo" publicaron una solicitada titulada "La Sociedad Rural Argentina al país" de total apoyo a la Junta Militar diciendo que "las Fuerzas Armadas tomaron las riendas del país con patriótico empeño" y ocultando lo que realmente estaba sucediendo.
En la mencionada solicitada tampoco pudieron faltar las habituales menciones a: la corrupción, el desgobierno, la inflación descontrolada, el desorden fiscal, estábamos al borde de la cesación de pagos, etc.
Como se ve los sectores más concentrados de nuestra economía siguen hoy usando los mismos métodos y los mismos argumentos para sembrar el miedo en la población que justifique su voracidad sin límite.
Ahora y a partir de la invasión rusa a Ucrania han reflotado el viejo y gastado miedo al comunismo sabiendo perfectamente que Rusia no es comunista a partir del desmembramiento de la Unión Soviética hace ya unos cuantos años.
Es posible que este cambio en asustar con el comunismo y no con Venezuela como era costumbre se deba al acercamiento de Estados Unidos con el gobierno de Nicolás Maduro porque necesita reemplazar el petróleo ruso por el venezolano. Cosas veredes, Sancho, que no crederes.
Lo que debe seriamente preocuparnos es que la democracia conseguida a partir del fin de la dictadura ha implementado en varias oportunidades aquella política económica impuesta a sangre y fuego por el golpe de 1976.
Esto es fácilmente verificable durante los gobiernos de Menem, de la Rúa y Macri, incluso en muchos casos se animaron a implementar reformas que ni Martínez de Hoz se animó a imponerlas.
Como ayer los medios hegemónicos de comunicación siguen con su prédica antipolítica y sembrando miedos que permitan un nuevo período neoliberal como el impuesto en el 76 entusiasmados por el crecimiento de distintas expresiones de la derecha extrema que ha adoptado el engañoso nombre de "libertaria" llegando al extremo de que en la legislatura porteña las {únicas bancadas que no apoyaron la declaración de repudio al terrorismo de estado fueron las de La Libertad Avanza, de Javier Milei, y Republicanos Unidos, de Ricardo López Murphy.
Se dice en derecho: "a confesión de parte relevo de pruebas".
Es por todo eso que no debemos perder la memoria y trasmitirles a quienes no lo vivieron el horror y las consecuencias de aquel 24 de marzo de 1976 para lo cual es altamente aconsejable releer o leer la mencionada Carta Abierta a la Junta Militar que abunda en datos concretos que la avalan.



