Integrantes del Proyecto Pantano junto a miembros de la Fundación Temaikèn y del Parque Nacional Ciervo de los Pantanos, organizaron un operativo en el interior del Delta. Indignación por un dictamen indulgente del Juzgado Federal de Campana contra un cazador furtivo denunciado por el Ministro Cabandié.
El 21 de febrero pasado un productor forestal alertó de la presencia de un ciervo de los pantanos que yacía inmóvil en una zanja. Inmediatamente, integrantes del Proyecto Pantano junto a miembros del Parque Nacional Ciervo de los Pantanos y de la Fundación Temaikèn, organizaron un operativo de rescate en el interior del Delta.
El animal, una hembra de 100 kg, recibió los primeros auxilios en el lugar y fue luego trasladado al Hospital Veterinario de la Fundación Temaikèn. Estudios subsecuentes mostraron que esta cierva tenía el fémur de su pata posterior izquierda fracturado en varias partes. Además, poseía otra fractura antigua, ya soldada, en un miembro anterior.
Las radiografías mostraron que las fracturas eran el resultado de disparos de arma de fuego, y sus orejas presentaban lesiones antiguas compatibles con heridas de perdigones de escopeta. Esta cierva, una verdadera sobreviviente del Delta, recibió toda la atención necesaria y ahora pelea por su vida, con pronóstico reservado en las instalaciones de la Fundación Temaikèn en Escobar.
"El drama -señalaron desde la organización Proyecto Pantano- de esta hembra es el que viven todos los ciervos dentro del delta, sometidos a una intensa presión de cacería furtiva. Pero en los escritorios, tampoco les va mejor. La semana pasada, la Secretaría Penal 3 del Juzgado Federal de Campana emitió dictamen en una causa en la que se le había secuestrado a una persona 700 kg de carne de animales silvestres (incluido de Ciervo de los Pantanos) lista para vender, armas sin documentación y una fuerte suma de dinero. ¿La pena? $10 mil en concepto de reparación del daño causado. La importancia que el juzgado le dio al hecho es un monto de dinero que ni siquiera alcanza para cubrir el costo del combustible utilizado para realizar el allanamiento. En este contexto, ¿Qué estamos haciendo para salvar a esta especie en riesgo de extinción en la Argentina? Claramente, no lo suficiente. Sin controles efectivos para frenar la caza furtiva y sin medidas ejemplificadoras por parte de la justicia, el majestuoso Ciervo de los Pantanos podría tener los días contados".
EL PROYECTO PANTANO
A fines de los años 90´s quedaban menos de 500 ejemplares en toda la región. Ante este acuciante escenario se iniciaron acciones para conservar la especie, que incluyeron protección legal, la creación de áreas naturales protegidas (como la Reserva de Biosfera Delta del Paraná y en su momento la Reserva Estricta Otamendi, hoy Parque Nacional), un mayor control de la caza furtiva y campañas de concientización entre los pobladores isleños.
Todo eso no bastó y sin embargo el Ciervo de los Pantanos demostró una inesperada capacidad para adaptarse al cambio más drástico operado en el Delta: las profundas transformaciones que impuso la expansión del cultivo comercial de sauces y álamos -motor de la economía local- en los ambientes naturales de la región. Esta circunstancia, coinciden los expertos, hace que el futuro del ciervo dependa de lograr integrar el manejo forestal a la estrategia de conservación de la especie, de que generemos prácticas de producción compatibles con el mantenimiento de la biodiversidad.
Para hacer frente a este desafío, un grupo de investigadores del CONICET, el INTA, la Universidad de California, la Fundación Temaikèn, otras ONGs ambientalistas, productores y empresas forestales, veterinarios y guarda parques, pusieron en marcha un ambicioso proyecto de investigación para sentar las bases de un plan de conservación para la especie en el Delta del Paraná.
"Nos proponemos investigar la distribución y la abundancia actual del ciervo en todo el Bajo Delta; su ecología espacial (áreas de vida, movimientos a escala fina, preferencias de hábitat); la genética poblacional (grado de aislamiento entre subpoblaciones, barreras al flujo génico); la ecología nutricional (dieta, selección de forraje, impacto sobre las especies con valor comercial) y los principales factores que afectan su supervivencia en el área (enfermedades, causas de mortalidad). La información obtenida permitirá planificar el desarrollo sostenible del territorio, establecer protocolos forestales compatibles con la conservación de la especie, definir corredores de dispersión, guiar actividades de restauración de la vegetación, monitorear tendencias poblacionales y diseñar una efectiva estrategia de conservación para la población más austral y singular del ciervo de los pantanos", señalaron los integrantes del proyecto.
Placa radiográfica que muestra uno de los proyectiles alojados en el cuerpo del ejemplar en peligro de extinción.
DICTAMEN INDULGENTE
Durante un allanamiento realizado la zona de islas en el partido bonaerense de San Fernando (donde se encuentra emplazada la Reserva de Biosfera Delta del Paraná) en marzo pasado se secuestraron 700 kilos de carne silvestre, armas largas, dinero en efectivo y un teléfono celular. El operativo se hizo en el marco de una querella por cacería de Ciervos de los Pantanos presentada por el mismísimo Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié. El Juzgado Federal de Campana libró la orden de allanamiento, que fue ejecutada por la Brigada de Control Ambiental del Ministerio de Ambiente, la Administración de Parques Nacionales, el departamento de Delitos Ambientales de la Policía Federal Argentina y la municipalidad de San Fernando. En la propiedad allanada se halló una especie de carnicería ilegal con todo lo necesario para faenar y fraccionar carne silvestre con tres frezzers, una mesa de desposte con sierras, cuchillos y balanzas. Se decomisaron aproximadamente 700 kilos de carne de animales silvestres, entre lo que había carne de Ciervo de los Pantanos lista para su comercialización y había un ciervo de los pantanos despostado al que le faltaban las patas y la cabeza, además de un cráneo de otro ciervo de los pantanos con 10 puntas. Asimismo, en el lugar se encontraron cuatro carpinchos faenados y uno entero recién eviscerado, mulitas, y un gran número de dorados, tarariras y sábalos. Además, había aproximadamente 200 kilos de carne vacuna fraccionada en bolsas. También se secuestraron tres armas largas y gran cantidad de municiones, de las que no se presentó documentación. La pena dictaminada por la Secretaría Penal 3 del Juzgado Federal de Campana la semana pasada fue una multa por $10 mil, según señalaron con indignación desde la organización Proyecto Pantano.



