El fin del verano y la llegada del otoño coinciden con la época de los: los higos. Su temporada es tan breve, que hay que darse prisa para disfrutarlos; aunque pueden consumirse secos durante todo el año. Los higos han sido considerados desde tiempos remotos un alimento exquisito y sagrado, propio de divinidades. Esta receta que les presento era de mi abuela y hay un secreto que no falla a la hora de cosecharlos: cuando el higo rezuma una gota de jugo de la pulpa por su parte inferior, se sabe que ya está maduro. Es lo que se conoce como la "miel del higo".
INGREDIENTES
- 2 kg. de higos maduros pero firmes.
- 2 litros de agua.
- 1 kg. de azúcar.
- Cascarita de medio limón (ojo solo parte amarilla) para perfumar el almíbar.
PREPARACIÓN
Lavar muy bien los higos bajo el chorro de agua fría.
Colocar los higos en una olla grande tapados de agua y hervir hasta que suelten parte de la leche pegajosa, en la superficie del agua se formara espuma, son apenas unos minutitos, en ese momento retirar con ayuda de una espumadera y reservar.
En otra olla grande y de fondo grueso poner los 2 litros de agua con el azúcar y la cascarita de limón, luego colocar los higos previamente pinchados varias veces con un escarbadientes.
Cocinar a fuego fuerte por dos horas, debe quedar un almíbar espeso y los higos transparentes y bien impregnados de almíbar.
Envasar los higos con el almíbar dentro de frascos esterilizados.
Una buena opción para acompañarlos es con daditos de queso cremoso, queso crema o crema de leche semi batida pero sin azúcar.
Berta Chudnobsky / berta.chudnobsky@gmail.com



