¡Qué bueno tener el derecho de amar a los que nos rodean! Qué maravilla es el hecho que se nos haya dado el derecho de expresar la felicidad que tenemos en nuestro corazón... Que tesoro precioso es, para nosotros, recibir el derecho de vivir en armonía.
Tengamos presente que todo aquello a lo que tenemos derecho nos ha sido dado graciosamente. Tenemos el derecho de poder amar y ser amados. Tenemos el derecho de vivir en armonía y felicidad para siempre, porque nuestra aproximación a estas cosas depende, en principio de nosotros, y de nuestros semejantes.
Lamentablemente son muchas las veces en que la vanidad nos conduce a exigir derechos que no tenemos, a buscar posiciones de destaque que no merecemos, a esperar aplausos que no nos corresponde ni nos son debidos... ¿Somos merecedores de tales cosas? La realidad es que deberíamos de estar más que agradecidos por lo que tenemos y permitirnos disfrutar de algunas otras bendiciones que no tendríamos si no se nos quisiese dar.
"Seamos conscientes que si todos nosotros tuviésemos todo a lo que tendríamos derecho, más que seguro todos estaríamos en el infierno"...
Claudio Valerio - © Valerius - valerius@fibertel.com.ar



