Es raro decir esto en tiempos en que hay tanta violencia, tantos modos exasperados y susceptibilidad ante cualquier cosa que nos digan. Siempre queremos tener razón como si fuera la bandera que enarbolamos para ser más fuertes, más importantes, más…… "DEMASIADO EGO".
En todo esto el EGO nos juega siempre una mala pasada, y frente a situaciones que vivimos a diario necesitamos TENER LA RAZÓN frente al otro, sea el vínculo que sea.
Sí así es, aunque no suela decirse muy a menudo TENER RAZÓN NO ES LO IMPORTANTE.
En la vida cuando haces un recuento de tus actos te das cuenta, y no importa tanto el actuar DEL OTRO porque a la larga cuenta mucho tu propio actuar. En mi opinión sembrar nuestro camino de actos sanos sin duda suma, en cambio los actos de relaciones de vínculos tóxicos nos restan.
Querer tener siempre la razón te aleja de los demás, como el hombre es un ser social y necesita relacionarse con los demás, debe entender la diversidad de las personas, que todos tienen opiniones diferentes y respetar esto, pues si una persona se empeña solo en tener la razón, lo único que conseguirá será desacreditar a los demás, herirlos y alejarlos.
Traslademos por un minuto todo esto a los niños; muchas veces suelo decir "los adultos en la piedra/los niños en la arena".
Pensalo, concretamente cuando dos adultos nos peleamos es como si esa pelea la escribiéramos EN LA PIEDRA, queda y queda por largo tiempo…por años…o genera ese rencor dentro nuestro que siempre lo saca a la luz, aún después de años.
En cambio, cuando los chicos se pelean escriben su pelea EN LA ARENA, viene una ola y lo borra completamente. Ellos olvidan esa pelea rápidamente y hasta quizás al rato ya están jugando de nuevo.
Que distinta sería la vida del ser humano si viviera eternamente con los sentimientos de un niño.
¿Cómo te gustaría relacionarte con otro? ¿Qué elegirías ante una discusión escribir en la ARENA o en la PIEDRA?
Te invito a que pienses que también en las mismas peleas afectamos nuestra salud, nuestras arterias, nuestra presión, nuestro corazón.
¿Qué es lo que en verdad sea tan importante para darle el permiso de dañarnos tanto?
Quizás estas líneas te hagan reflexionar y darte cuenta que no queriendo tener razón podes ser más feliz. Porque al final del camino es preferible encontrarte con actos sanos que te hicieron bien y te dieron felicidad a pesar de todo, en lugar de encontrarte solo con una montaña de RAZÓN que no sirvió de mucho.
Es bueno a veces recordar que: "es más sabio ser feliz, que TENER RAZÓN", porque SER FELIZ es la razón de ser.
Hasta pronto.
SANDRA MORENO
Psic. Soc.- Terapeuta Emocional
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