Promediaba el primer tiempo cuando Emanuel Bilbao se arrojó al piso para contener un balón ante el acecho de Leandro González, quien se barrió peligrosamente contra su humanidad. De hecho, alcanzó a impactarlo y a provocarle un corte en el mentón. Esto generó que el partido se detenga por unos cuantos minutos y que el médico Gabriele Guglieri tenga que improvisarle un vendaje que no lucía nada cómodo para el arquero. Por las dudas, en el entretiempo, Ezequiel Navarro Montoya se quedó realizando ejercicios precompetitivos y, finalmente, a los 12 minutos del segundo tiempo fue requerido, después que Bilbao siguiera sin poder sentirse cómodo ni con la herida ni con el vendaje.
De esa manera, el capitán Violeta dejó el campo de juego por primera vez en el campeonato, mientras el hijo del "Mono" hizo su debut en Villa Dálmine. Y no solo debutó, sino que cumplió cada vez que fue llamado a la acción (tapó un remate de Lencina que llegó solo al área), siempre bajo la atenta mirada de su padre, quien se encontraba en la platea.
Con 23 años, Navarro Montoya llegó al equipo de nuestra ciudad como tercer arquero, después de experiencias en Guaraní Antonio Franco de Misiones y en categorías de ascenso de España.
EL MOMENTO DEL CAMBIO: EL "MONITO" SE SALUDA CON BILBAO.



