Tres referentes de las instituciones educativas que recibieron el apoyo de la empresa durante el 2021 destacan la innovación pedagógica, la inversión en infraestructura y el fortalecimiento de la digitalización como elementos que los hicieron dar un paso hacia delante.
SILVANA NÚBILE
(Directora de la Escuela Técnica Nº2 de Zárate)
"Es muy favorable para nosotros esta ampliación de cuatro aulas en el segundo piso de la escuela. ¿Por qué Tenaris decidió apoyarnos? Lo que nos pasaba era que al haber tenido un crecimiento equitativo de la matrícula y creado la nueva modalidad de Electricidad -que se sumó a las otras especialidades que tenemos-, nos quedó chica la escuela. Las aulas que teníamos eran insuficientes. Hubo oportunidades en que dos docentes de distintas materias tenían que compartir un aula porque no alcanzaban. Entonces, a través del programa GEN Técnico de Tenaris que siempre colabora tanto con la escuela, con infraestructura y capacitación para los alumnos y docentes, se pudo realizar este proyecto de ampliación que a nosotros nos beneficia muchísimo. La verdad que estamos muy agradecidos con Tenaris por todos estos aportes a la educación, porque Argentina necesita enfocarse en los jóvenes, darles educación de calidad y prepararlos para los retos que nos presenta la industria como la robótica como la digitalización".
ALEJANDRA HUNTER
Jefa de área a cargo de los talleres de la Escuela Técnica Nº4 de Zárate
"A comienzos de 2020 nos veíamos con un desafío: una escuela creciendo en matrícula y en demanda de nuestros egresados. Y allí estaba nuestro gran padrino, GEN Técnico, que puso en marcha dos aulas en el espacio del patio, una preceptoría y un comedor. Esto fue una solución muy importante. Primero por poder tener el espacio y entorno formativo que nuestros alumnos merecen. Y, en segundo lugar, por darle respuesta a nuestros alumnos y sus familias después de verlos en primavera comer bajo el sol, en invierno a la intemperie. Eso se resolvió y ahora tienen un lugar donde pueden socializar, comer tranquilos y donde las familias están seguras de que están dentro de la escuela y acompañados. Para GEN Técnico la pandemia no fue un freno y a principios de 2021 generamos dos aulas tecnológicas. Llegó la digitalización a las tecnicaturas de nivel secundario y eso achicó una brecha terrible entre la relación docente, contenidos y alumnos. Veníamos desfasados en la educación, enseñando con un fibrón, con una tiza, con 30 centímetros de pila de apuntes, y hoy esto cambió al tener aulas que cuentan con 40 notebooks, una pantalla digital, acceso a internet y capacitación para nuestros docentes. Entonces ahora la relación es más afín con la tecnología, con los contenidos, con los saberes, pero los docentes empezamos a hablar también el mismo idioma con nuestros alumnos. Y creo que nuestros estudiantes egresados van a empezar a hablar el mismo idioma con las empresas".
MARIANA ALBARRACÍN
Vicedirectora académica de la Escuela Técnica Roberto Rocca.
"El 2020 fue muy desafiante para todos y la educación no fue la excepción. Nuestros estudiantes tuvieron la oportunidad de llevarse a casa las computadoras personales que tenían en la escuela y de ese modo pudimos sostener la continuidad pedagógica. Pero así como la pandemia nos presentó muchos retos, nos trajo oportunidades también. Una fue que, a partir de las clases virtuales y complementando los encuentros sincrónicos, los espacios asincrónicos de estudio demandaron a los estudiantes -solos, en su casa, sin la guía del docente- aprender a organizar sus tiempos. Esto los llevó a desarrollar habilidades de gestión y de priorización de objetivos. El 2021 nos puso otro desafío: volver a la escuela, pero menos horas. De a ratos estoy en la escuela, en otros estoy en casa. Por eso, la necesidad de organizarse era mayor. Nosotros notamos que durante las experiencias remota e híbrida los chicos descubrieron intereses nuevos, profundizando por su cuenta lo que les llamaba la atención. La ETRR decidió entonces romper un poquito la caja curricular y de dejar esos espacios de aprendizaje autónomo que habían sido muy valorados por los chicos durante el confinamiento. Fue un voto de confianza al estudiante de que puede ser protagonista activo de su aprendizaje, a través de la oferta de talleres que tenían que ver con sus intereses: robótica, programación, ajedrez, teatro y expresión corporal, medio ambiente y sustentabilidad, fortalecimientos de matemática y física. Ahora queremos pensar en un 2022 superador".




