InicioFarmacias#DifusiónArchivoBúsquedaSesiones HCD
  Ir a la edicion del dia
MEDIO DIGITAL DE CAMPANA
BUENOS AIRES, ARGENTINA
jueves, 11/jun/2026 - 23:15
 
Política y EconomíaInfo GeneralPolicialesEspectáculosDeportesNacionales
Twitter Facebook Instagram
» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 19/sep/2021 de La Auténtica Defensa.

Párroco de NS Del Carmen:
Todos para uno y uno para todos




Más allá de cualquier jerarquía, rol o condición, reconocer en el otro como a alguien valioso nos empodera como personas plenas y trascendentes.

En este vigésimo quinto domingo del Tiempo Ordinario, corresponde la lectura del Evangelio de San Marcos, Capítulo 9, versículo 30 al 37: "Se fueron de allí y pasaron por Galilea. Jesús no quería que nadie lo supiera, 31 porque estaba dedicado a instruir a sus discípulos. Les explicaba que el Hijo del hombre iba a ser entregado a hombres que lo matarían, y que al tercer día resucitaría. 32 Pero ellos no entendían nada de esto. Y tampoco se atrevían a preguntarle. 33 Llegaron a Cafarnaún y, una vez en casa, Jesús les preguntó: - ¿Qué discutían ustedes por el camino? 34 Ellos callaban, porque por el camino habían venido discutiendo acerca de quién de ellos sería el más importante. 35 Jesús entonces se sentó, llamó a los Doce y les dijo: -Si alguno quiere ser el primero, colóquese en último lugar y hágase servidor de todos. 36 Luego puso un niño en medio de ellos y, tomándolo en brazos, les dijo: 37 -El que recibe en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, no sólo me recibe a mí, sino al que me ha enviado".

"El evangelio de hoy - comenta el padre Rufino Giménez Fines- nos presenta el contraste entre lo que Jesús anuncia, y la incomprensión de los discípulos. Jesús intenta explicar a sus discípulos lo que le espera: la traición, la muerte, la resurrección… que, en definitiva, es su realización mesiánica. Por eso en esta etapa es importante que la gente en general y sus en particular asimilen la enseñanza y la traduzcan en su vida diaria. Sin embargo, ellos estaban en cualquier cosa: se preguntaban qué puesto ocuparían ellos. Obviamente, no terminan de comprender las parábolas en profundidad. No están maduros, el espíritu de rivalidad y competencia se ha instalado entre ellos. Ante esta actitud, Jesús responde con dos breves exhortaciones: el rol de servidores que deben tener quienes están al frente; y la acogida de aquellos cristianos que podrían considerar de menor categoría. Los niños en la época de Jesús no son sólo sinónimo de inocencia y ternura. Los niños eran seres indefensos, sin ningún derecho ni autonomía posible… recibirlos, era hacerse cargo del más necesitado entre los necesitados. Así, Jesús le da visibilidad a los humildes, dándoles el poder en términos cristianos: poder hablar y ser escuchado, poder ejercer la solidaridad, poder amar y ser misericordioso, poder tener un techo, poder perdonar sin mirar atrás, poder trabajar por la paz y la justicia… tal cual lo expresado en las Bienaventuranzas; y en contraposición al concepto de poder terrenal, vinculado a una estructura que en definitiva genera el sometimiento de muchos en favor de unos pocos".

"La tarea cristiana consiste en recuperar en las personas esa capacidad de ser, de expresarse, de pensar, de sentirse responsables y dignos. El enfrentarse con el Evangelio facilita un proceso de crecimiento, genera una dinámica de compromiso, propone servicio y acogida. Así como en el Libro de la Sabiduría que afronta el problema de cómo vivir la Fe en un ambiente cultural hostil al proyecto propuesto en el Evangelio, un fuerte contraste entre el justo y el impío. En definitiva, es normal entre los humanos competir para alcanzar el poder, tener autoridad o fama, y trato de privilegio. Los discípulos no son la excepción: discutían entre ellos por estas cuestiones. Jesús fue contundente: si alguien quiere ser el primero, debe ser servidor de todos. Si alguien quiere ser el primero, debe comportarse como si fuera el último. No existe entre los seguidores de Jesús el puesto de privilegio. El cristiano sirve y no se preocupa por ocupar un lugar a cambio. El mayor premio es servir: experimentar la plenitud de saberse útil para alguien más que necesita, experimentar la capacidad de transformar en algo su vida, porque es valiosa como tal. Todos tenemos algo para dar, empezando por una actitud de escucha, una palmada en el hombro, dando ánimo. Seamos genuinamente empáticos, empecemos ahora", concluye el párroco de Nuestra Señora del Carmen.



 
P U B L I C I D A D






Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-290721 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-