El fútbol es un deporte con una elevada incidencia de lesiones, pero también el deporte más practicado en nuestro país. Según una encuesta realizada por la FIFA en el año 2006, el deporte de mayor popularidad a nivel mundial es el fútbol, con aproximadamente 270 millones de personas involucradas activamente.
Casi todos los trabajos sobre lesiones en el fútbol son basados en jugadores profesionales, pero pueden ser traspoladas a jugadores amateur mayores de 14 años, menores de esa edad suelen tener factores del cartílago de crecimiento que no consideraremos en esta nota.
La FIFA utiliza el sistema Orchard Sports Injury Classification System (OSICS) para la clasificación de las lesiones. Es importante entender los términos de cómo o porqué se produce una lesión:
-Lesión: «Hecho que ocurre durante una sesión de entrenamiento o partido y que causa ausencia para la próxima sesión de entrenamiento o partido» (Ekstrand, 1982).
-Exposición: Tiempo de práctica deportiva, tanto en entrenamiento como en competición, durante la cual el jugador está en disposición de poder sufrir una lesión
-Incidencia lesional: Lesiones sufridas durante la práctica deportiva, tanto en entrenamiento como en competición.
-Alta médica: Cuando el jugador es capaz de entrenar con el equipo, realizando todos los contenidos propuestos para la sesión de entrenamiento, cumpliendo cada uno de los objetivos de todas las tareas que lo conforman.
Dentro de las lesiones en el fútbol, la más común es la muscular. Y dentro de esta podemos diferenciar varias en cuanto a tipo de lesión y localización. La sobrecarga muscular (agotamiento muscular), ruptura, contusión (golpe directo) y contractura muscular aportan aproximadamente el 56% de las lesiones totales siendo las localizaciones más comunes Bíceps femoral, recto anterior, aductor mediano, gemelos y soleo. La localización se debe al mecanismo de lesión y es muy importante investigar durante la consulta ya que nos da una información clave para el diagnóstico.
Las restantes lesiones son ligamentarias (esguinces), tendinitis, bursitis, fracturas, fascitis plantar y traumatismo encéfalo craneanos, entre otros
El mecanismo habitual de una lesión muscular es en el momento del impacto con el balón o el impedimento de movimiento a realizar por causa externa (bloqueos) y en el cambio de velocidad del jugador, pero también en jugadores ocasionales al inicio de la actividad.
En consultorio es fundamental escuchar que refiere el paciente, el cuándo, cómo y en qué momento de la actividad ocurre el episodio. La revisión es sencilla para cualquier Traumatólogo o médico que conozca la anatomía, se busca asimetría, dolor a la palpación (no siempre el dolor es significado de lesión), Hiato Muscular (signo de ruptura fibrilar), impotencia funcional a algún movimiento específico o a función específica de grupo muscular. El hematoma (mancha en la piel violácea/ verdosa) no siempre es sinónimo de lesión muscular ya que en algunas ocasiones puede ser debido a lesión de tejidos blandos no musculares ej, subcutáneo o vascular.
El diagnóstico definitivo lo obtenemos por estudio con imágenes, ecografía y en raros casos Resonancia magnética nuclear, pero cabe resaltar que no siempre es necesaria sobre todo debido al tiempo que transcurre entre lesión y evaluación traumatológica o si la misma es realizada correctamente. También es fundamental que el Ecografista tenga amplia experiencia en lesiones musculares para poder diagnosticar correctamente lesiones pequeñas ya que son las más comunes.
La pregunta que todos los especialistas nos hacemos es ¿cómo evitar o por lo menos disminuir las lesiones musculares?
A nivel mundial hay un consenso el cual involucra tres grandes pilares en personas sin patología, Entrenamiento, Nutrición, y Psicología.
El Entrenamiento tiene que ser apto según edad, género y deporte a practicar, la progresividad y mantener un equilibrio entre fuerza y elasticidad entre otras cosas es fundamental. La Nutrición es clave sobre todo durante el crecimiento, pero también en atletas que quieren competir a nivel semi o profesional, por eso recomiendo consultar con un nutricionista.
Con respecto a el factor Psicológico es importante que el atleta tenga las herramientas para lidiar con los éxitos pero sobre todo con los fracasos, a nivel competitivo juvenil o adultos cada vez más se requiere esta herramienta porque no olvidemos que las presiones que se ejercen sobre los jugadores pueden ser abrumadoras ya sean externas (Clubes) o internas (grupo familiar) y esta presión puede afectar directamente la fisiología del atleta ya sea por alteración del sueño, apetito etc.
El jugador o deportista es más complejo de lo que se percibe, por ende, la utilización de todos las herramientas es fundamental.
Dr. Gabriele Guglieri. Especialista Certificado en Ortopedia y Traumatología AAOT / Jefe Médico Club Villa Dálmine plantel profesional A.F.A. - Centro Médico Rawson - cmrdrapp.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



