Al asumir el abogado Daniel Funes de Rioja como nuevo presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) renovó su vieja propuesta de eliminar las indemnizaciones por despidos tratando de imponer la idea que son un gran impedimento a la creación de empleos.
Lo primero que debemos tener en cuenta es que se trata de los despidos sin justa causa porque la legislación vigente establece que si el empleador puede justificarlo no tiene que pagar indemnización alguna o sea que se trata de proteger a los trabajadores de las arbitrariedades manifiestas de los patrones.
Es llamativo que quien es abogado no tenga en cuenta lo establecido por el Artículo 14 bis de nuestra Constitución Nacional que textualmente establece la "protección contra el despido arbitrario" por lo cual para poder eliminar la indemnización como se pretende con anterioridad debería reformarse la Constitución.
Debemos preguntarnos por qué hoy están tan preocupados por esas indemnizaciones cuándo se calculan en base al sueldo que cobra el trabajador despedido que como todos sabemos están en niveles tan bajos que en muchísimos casos ni siquiera le permiten salir de la pobreza.
Una de las respuestas posibles es que ante la inviabilidad social de seguir bajando salarios el gran empresariado pretende lograr mediante el miedo atroz a la pérdida de su trabajo aumente su productividad, esto es producir más por igual salario que es otra manera de mejorar la rentabilidad empresaria.
Recordemos que en nuestro país hemos tenido períodos con niveles muy bajos de desempleo con las leyes que hoy se presentan como contrarias a la creación de puestos de trabajo lo que demuestra una vez más que quienes proponen disminuir derechos laborales no tienen como objetivo disminuir la falta de trabajo sino que como siempre buscan ganar más sin importarles las consecuencias que sufren las grandes mayorías.
Lo cierto es que las distintas experiencias concretadas en nuestro país de disminuir los costos salariales en ningún caso han aumentado el nivel de empleo y sólo han logrado empobrecer a los trabajadores en beneficio de sus empleadores.
Una vez más los grupos concentrados de nuestra economía dan muestras de que son irremediablemente insaciables sin tener límite alguno.
Viendo el comportamiento de los grandes medios de comunicación y sus periodistas estrellas comprendemos la poca o ninguna mención que hacen del 8 de setiembre en que se conmemora el Día Internacional del Periodista. Esa fecha fue elegida en homenaje al periodista checo Julius Fucik porque en ese día de 1943 fue ejecutado por los nazis.
Sin lugar a duda Fucik era un periodista militante que nunca pretendió ser independiente ni equidistante y nunca, ni aún en la cárcel, abandonó la lucha por sus ideales.
Curiosamente en Argentina se festeja el día del periodista el 7 de junio no homenajeando a algún periodista destacado sino por ser en ese día de 1810 que salió a la calle La Gazeta de Buenos Ayres.
Fue el primer periódico del gobierno patrio y que no por casualidad dejó de aparecer el 12 de septiembre de 1821 por decisión del ex-presidente liberal Bernardino Rivadavia por entonces ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores de la provincia de Buenos Aires.
Es de esperar que una vez que se hayan definido las listas que competirán en las elecciones generales de noviembre la campaña electoral eleve su nivel lo que les demandará bien poco porque tan sólo deben empezar a discutir de política.
Es importante no olvidarnos que la pandemia todavía no terminó y mañana vayamos a votar extremando los cuidados por nosotros y los demás.



