Defensores de Belgrano le llegó dos veces y le marcó dos goles en diez minutos. En el complemento, el Violeta no tuvo ni las ideas ni el empuje como para llegar siquiera al descuento. Así, ahora acumula cuatro fechas sin victorias.
Aquel arranque de segunda rueda que había ilusionado a los simpatizantes de Villa Dálmine con revertir la pésima primera vuelta quedó muy lejos. Demasiado lejos, en realidad, luego de la derrota 2-0 que sufrió ayer como visitante frente a Defensores de Belgrano.
Después de dos victorias y dos empates, el Violeta acumula ahora dos derrotas y dos empates. De una racha positiva a una nueva racha negativa sin escalas, tal como ocurrió en la primera rueda, cuando parecía que podía despegar. Encima, lo mejor que tenía su pobre campaña, la baja cantidad de goles recibidos, también se ha perdido: San Telmo le marcó tres veces en Campana y ayer, en el Bajo Núñez, sufrió otros dos.
Y con una similitud: todos esos goles fueron en la primera parte. Es que el Candombero y el Dragón tuvieron efectividad y no perdonaron, como sí lo habían hecho, por ejemplo, Independiente Rivadavia y Guillermo Brown, dos equipos que le habían generado muchas situaciones a Villa Dálmine en los 45 minutos iniciales de los primeros dos juegos como visitante de esta segunda rueda.
O sea: los problemas no son nuevos. Aunque sí se acentuaron a medida que los rivales fueron conociendo el funcionamiento de la formación que el conjunto campanense viene desarrollando desde la llegada de los refuerzos. Y, claramente, ya lo tienen medido, tanto en las virtudes como en sus defectos.
Este viernes, en el estadio Juan Pasquale, aunque no fue dominador del juego, el equipo de Marcelo Franchini tampoco resultó superado por su rival en el primer tiempo. Pero defendió mal dos acciones y en tan solo diez minutos quedó 2-0 abajo en el marcador. Y esta vez no hubo milagro en el complemento: Defensores de Belgrano sabe defenderse (sobre todo en su cancha) y lo consiguió sin mucho esfuerzo ante el tibio intento de reacción del elenco campanense (no tuvo ideas ni tampoco peso ofensivo para generar situaciones de gol).
Así, la temporada Violeta pareció quedar definitivamente condenada a la nada misma. La ilusión de pelear la clasificación a la Copa Argentina es hoy una utopía. Y sin la amenaza de los descensos, todo indica que ya es tiempo de pensar en el futuro. Aunque tampoco resulte claro qué significa eso en este presente. Por lo pronto, el próximo sábado recibirá a Santamarina en Campana.
EL PARTIDO
Villa Dálmine saltó al campo de juego con los dos cambios adelantados por LAD: Zaid Romero apareció como lateral izquierdo y Fernando Bersano se adelantó a la posición del suspendido Francisco Nouet. Mientras Emiliano Agüero volvió a la titularidad como volante central, relegando a Santiago Moyano al banco de suplentes.
Así, Marcelo Franchini repitió el esquema 4-1-4-1 en una cancha de dimensiones reducidas que estaba muy blanda por las lluvias de la semana. Por eso, el juego arrancó muy disputado en la zona media, con el local tratando de proponer desde la tenencia y con el Violeta más predispuesto a salir rápido de contra.
En ese escenario, lo mejor del equipo de nuestra ciudad surgía cuando D´Angelo administraba el balón y los tiempos. Y cuando ponía a correr a Lautaro Díaz por derecha. De hecho, dos desbordes del extremo fueron las primeras aproximaciones sobre el arco de Pietrobono, quien en uno de esos avances debió esforzarse para contener un centro ante la amenazante presencia de Gagliardi. Y sobre los 18, el elenco campanense también llegó por izquierda con Bersano, que metió un violento buscapié que Lautaro Díaz no alcanzó a empujar por el segundo palo.
Por entonces, en un trámite que no tenía un claro dominador, parecía que el Violeta lograba que el partido se desarrolle dentro de su plan. Y sobre los 33 minutos, cuando nada pasaba en el juego, Ilarregui se le escapó a Tello contra la línea, llegó al fondo y le sirvió un centro medido a Sandoval, quien solo tuvo que cabecear para sentenciar a un indefenso Bilbao tras desmarcarse fácilmente de Pollacchi.
Un rapto de lucidez individual y precisión de Ilarregui le alcanzó al Dragón para ponerse 1-0. Por ello, en el tramo final del primer tiempo, el Violeta asumió mayor compromiso desde la tenencia del balón y logró plantarse en terreno ajeno. Sin embargo, no tuvo ideas para romper el orden defensivo rival. Incluso, nunca pudo hacer entrar en juego a Gagliardi y apenas llegó hasta Pietrobono con un insulso remate de Germán Díaz.
Encima, Ilarregui se volvió a desmarcar, esta vez por derecha, y a los 43 inició la jugada del segundo tanto de Defensores de Belgrano. Aunque la definición de Borrego llegó luego de un largo y alto rebote en el travesaño, donde Sandoval había estrellado su remate después que Ilarregui lo había dejado cara a cara con el gol.
Entonces, con apenas dos llegadas claras al área de Bilbao, el local establecía una ventaja exagerada, pero que se explicaba en la floja resistencia ofrecida por la defensa campanense.
En el complemento, el Violeta arrancó bien: D´Angelo se escapó de dos marcas y condujo el ataque que terminó con un buscapié de Gagliardi que Lautaro Díaz no alcanzó a puntear en el primer palo. Pero esa acción fue apenas una ilusión para aquellos que imaginaron una remontada como ante San Telmo. Porque los dirigidos por Franchini se encontraron con un rival mucho mejor plantado, al que no pudo atropellar ni generarle situaciones claras.
De hecho, las mejores opciones de gol en los minutos siguientes fueron para el local: Ilarregui remató muy desviado después de un bochazo que peinó Sandoval y posteriormente, ya sobre los 19, Bilbao brilló para sacar de la "ratonera" un tiro libre de Olivares.
Por entonces, Tello ya había dejado el lateral derecho para pasar al mediocampo y permitir que D´Angelo se suelte más cerca de Gagliardi en un 3-5-2 que no le cambió la cara al equipo, ni siquiera cuando ingresaron Larrea y Cajes para buscar más profundidad desde los costados (fueron cambios "puesto por puesto" que no cambiaron nada).
Apenas una media vuelta de Larrea que Pietrobono contuvo sin mayores inconvenientes pudo generar Villa Dálmine, que cuando quiso buscar con centros no tuvo precisión y chocó contra los centrales locales. Y mientras el Violeta se iba ahogando en su impotencia, Defensores de Belgrano hacía "la plancha" y hasta se daba el lujo de desperdiciar un mano a mano (Ilarregui falló cuando quiso picarla ante Bilbao).
Por eso, el trámite del segundo tiempo resultó anodino y muy cortado por momentos. Y pareció dejarle en claro al simpatizante Violeta que la temporada está perdida, que no habrá despegue y que, de aquí en adelante, solo queda pensar en 2022.
EL CABEZAZO DE TELLO MORIRÁ MANSO EN LAS MANOS DEL ARQUERO PIETROBONO, EN UNA DE LAS POCAS LLEGADAS DEL VIOLETA EN EL SEGUNDO TIEMPO.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
DEFENSORES DE BELGRANO (2): Ignacio Pietrobono; Nicolás Álvarez, Luciano Goux, Gonzalo Mottes, Iván Nadal; Juan Manuel Olivares, Juan Manuel Sosa, Marcos Rivadero, Elías Borrego; Francisco Ilarregui e Iván Sandoval. DT: Felipe De la Riva. SUPLENTES: Marcos Peano, Emiliano Mayola, Máximo Levi, Lautaro Mur, Alejandro Lugones, Gonzalo Torres, Luis López, Enzo Gaggi y Gonzalo Aquilino.
VILLA DÁLMINE (0): Emanuel Bilbao; Laureano Tello, Rodrigo Cáseres, Maximiliano Pollacchi, Zaid Romero; Emiliano Agüero; Lautaro Díaz, Germán Díaz, Ezequiel D´Angelo, Fernando Bersano; y Alejandro Gagliardi. DT: Marcelo Franchini. SUPLENTES: Lucas Bruera, Agustín Stancato, Facundo Rizzi, Santiago Moyano, Gino Olguin, Franco Costantino, Leandro Larrea, Lucas Cajes y Alexis Vega.
GOLES: PT 33m Iván Sandoval (DB) y 43m Elías Borrego (DB).
CAMBIOS: ST 16m Larrea x Bersano (VD) y Cajes x L. Díaz (VD); 31m Gaggi x Borrego (DB); 33m Costantino x D´Angelo (VD); 40m Lugones x Ilarregui (DB) y Vega x G. Díaz (VD); 48m Aquilino x Sandoval (DB) y Mayola x Nadal (DB).
AMONESTADOS: Olivares y Pietrobono (DB); Pollacchi y Cajes (VD).
CANCHA: Defensores de Belgrano.
ÁRBITRO: Sebastián Zunino.
GOUX LE GANA AL ESFUERZO DE GAGLIARDI, EN UNA IMAGEN REPETIDA DE AYER.
FERNANDO BERSANO JUGÓ EN LA POSICIÓN DEL SUSPENDIDO FRANCISCO NOUET.
A LOS 33 MINUTOS, IVÁN SANDOVAL ABRIÓ LA CUENTA DE CABEZA PARA EL DRAGÓN
CADA VEZ MÁS ÚLTIMO
Con los resultados de esta 25ª fecha de la Primera Nacional, Villa Dálmine quedó más hundido todavía en la última posición. Es que Guillermo Brown le ganó 3-0 como visitante a Güemes del Santiago del Estero, mientras Santamarina (su próximo rival) igualó 0-0 en Tandil frente a San Martín de San Juan.
En el otro extremo de la tabla, Barracas Central no pudo escaparse: igualó 2-2 como visitante ante Tristán Suárez en un partido con muchas polémicas. Los demás resultados de este viernes en la Zona B fueron dos goleadas locales: Ferro Carril Oeste 6-0 Independiente Rivadavia y Almagro 5-0 Brown (A). Anoche, al cierre de esta edición jugaban Deportivo Morón vs Atlético de Rafaela. Mientras el lunes se cierra la programación con All Boys vs San Telmo.
Por la próxima fecha, Villa Dálmine recibirá a Santamarina de Tandil el sábado a las 15.00 horas en Mitre y Puccini. La jornada también tendrá los siguientes encuentros: San Martín (SJ) vs Almagro, Brown (A) vs Güemes, Guillermo Brown vs Deportivo Morón, Atlético de Rafaela vs Ferro Carril Oeste, Independiente Rivadavia vs Tristán Suárez, Barracas Central vs Gimnasia (J), Instituto vs All Boys y San Telmo vs Defensores de Belgrano.



