El rechazo de alimentos puede estar causado por un trastorno denominado trastorno de alimentación selectiva, el cual se desarrolla normalmente en la infancia cuando el niño come solo los mismos alimentos, rechazando así todas las otras opciones fuera de su patrón de aceptación, y, además, tiene poco apetito y desinterés por alimentos nuevos. De esta forma, es común que el niño desee comer siempre las mismas comidas, repudiando alimentos nuevos.
En muchas ocasiones, este trastorno es visto por los padres como un antojo de un niño mimado o un capricho para comer, pero este puede ser un trastorno, siendo necesario que el niño sea evaluado por el pediatra y por un psicólogo para realizar un diagnóstico adecuado, con la finalidad de que, con el tratamiento, el niño logre tener una alimentación más variada y nutricionalmente equilibrada.
El rechazo alimentario es común en niños entre los 2 y 6 años de edad, razón por la cual, los padres están acostumbrados a berrinches, demoras en comer, intentos de negociación del alimento que será consumido, levantarse de la mesa durante la comida y picar a lo largo del día.
Signos y síntomas:
- Ingiere siempre las mismas comidas
- Evita grupos alimenticios enteros, como lácteos o frutas
- Cierra la boca con fuerza para evitar la ingesta de algún alimento diferente
- Hace berrinches en la hora de la comida
- Puede presentar náuseas y vómitos
- Puede preferir únicamente alimentos fríos o calientes, con sabor suave, como los de color claro (leche, pan o pasta)
- Preferencia por determinadas marcas de alimentos
- Puede no tolerar el olor de determinado alimento
El diagnóstico de este trastorno alimentario es realizado en base a la historia clínica de los síntomas presentados por el niño, el cual debe ser llevado al pediatra para evaluar la gravedad del rechazo alimentario.
Asimismo, el médico también podrá determinar la presencia de otros problemas que puedan ocasionar el rechazo de alimentos, como dificultades para masticar y tragar, alergias alimentarias y problemas gastrointestinales. El niño no siempre presenta bajo peso o problemas de desarrollo, pero puede tener dificultad en la escuela, con un mal rendimiento escolar, aparte de piel seca y cabellos y uñas débiles, gracias a la falta de nutrientes por una alimentación poco variada.
El trastorno de la alimentación selectiva puede traer problemas graves para el niño, destacándose principalmente el retraso del crecimiento y del desarrollo debido a la falta de nutrientes y calorías adecuadas. La falta de vitaminas y minerales también puede provocar sangrados gingivales, debilidad en los huesos, ojos resecos y problemas de piel.
Además, el exceso de un mismo nutriente obtenido por el consumo excesivo de un mismo alimento, también puede acarrear problemas de salud como cansancio, debilidad y dolor en las articulaciones, constipación. Por esta razón, si estos síntomas están presentes, puede ser necesaria la realización de un examen de sangre para identificar el déficit o el exceso de algún nutriente.
Dra. Ana Marisa Barreiro Martínez, Gastroenteróloga Pediatra (MP: 56055) - Centro Médico Rawson - cmrdrapp.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



