Giuliano Turcitu, quien se formó como jugador en el Tricolor, fue confirmado en la Selección Argentina que disputará el Mundial Sub 19 que se desarrollará en Irán. En la última edición de esta competencia, en 2019, el campanense Ramsés Cascú obtuvo la medalla de bronce con el combinado nacional.
El crecimiento que ha tenido el vóley en el Club Ciudad de Campana se puede evidenciar fácilmente ni más ni menos que en las últimas dos Selecciones Argentinas Sub 19. Dos años atrás, el campanense Ramsés Cascú fue parte del combinado nacional que obtuvo la medalla de bronce en el certamen que se desarrolló en Túnez. Y esta semana, Giuliano Turcitu, otro juvenil formado en la calle Chiclana, fue confirmado como parte del plantel de la Selección que participará del Mundial Sub 19 que se desarrollará en Irán del 24 de agosto al 2 de septiembre. Al mismo tiempo, Cascú y Juan Manuel Giulietti (otro valor Tricolor) están entrenando actualmente con la Preselección Sub 21.
"Yo creo que tiene gran mérito el Yu (Rubén Rosales). El laburo que ha hecho en el club con los juveniles fue monstruoso. En mi caso, él siempre me dio una mano cuando yo quería entrenar aparte alguna cuestión particular para seguir mejorando. Su trabajo y su persistencia fueron parte de la filosofía del Vóley del CCC y hoy se ven estos resultados", cuenta Giuliano en diálogo con LAD.
Turcitu es oriundo de Zárate y su vínculo con el vóley es materno: su madre, Silvana Lorena Cianchetta, integró en su momento la Selección Juvenil y mientras Giuliano crecía siguió jugando en Náutico Zárate y también el Alcorta, provincia de Santa Fe. Fue así como su hijo empezó a tomar contacto con la recepción, el armado y el ataque: "Por ahí faltaba alguien para completar el entrenamiento y yo me metía", recuerda.
Por entonces ya tenía 13 años y solo jugaba al fútbol. Pero ese contacto con el vóley le generó curiosidad. Y así llegó en 2017 al Club Ciudad de Campana, donde lo recibió el "Yu" Rosales, quien inicialmente lo hacía jugar de central, aunque él quería hacerlo de receptor-punta. "Me enganché muy rápido y empecé a entrenar, entrenar y entrenar. Fui mejorando muy rápido y después pasé a entrenar también con otras categorías más grandes", explica Giuliano.
Su crecimiento fue tan marcado que dos años después, en 2019, debutó en Primera y jugó en el equipo Tricolor que participó de la División de Honor, máxima categoría de la Federación Metropolitana de Vóley (FMV). Por entonces, ya había pasado a jugar como receptor-punta y hasta de opuesto.
Finalmente, a finales de ese año, Turcitu fue convocado para participar del proceso de la Selección Menor que desembocaría en el Mundial de Irán 2021. "Me agarró de sorpresa, me puso muy feliz", recuerda sobre ese momento. "Entrenar con la Selección es estar en otro mundo. Se trabaja a otro nivel, especialmente en lo técnico. Se laburan mucho los detalles y el entrenador Pablo Rico es un monstruo: con él mejorás o mejorás, porque sabe sacar lo mejor de cada uno", remarca sobre los entrenamientos.
Sin embargo, ese proceso de concentraciones se encontró con un gran problema: la pandemia de coronavirus. "Estuvimos seis meses sin vernos. El reencuentro nos dio una felicidad terrible y nos unió más", explica al respecto. "En todo este tiempo fue clave el apoyo que me brindó la Cooperativa Eléctrica de Zárate para poder viajar a entrenar y también la colaboración de Náutico Zárate, Paraná y el gimnasio "Al Trote", que me brindaron sus instalaciones para entrenar".
En medio de este proceso con la Selección, Giuliano dejó el CCC y pasó a River Plate, donde juegan otros dos campanenses: "el Topito" Giulietti y Jonás Ponzio. Así logró estar más cerca de las concentraciones del combinado nacional. Y el ciclo se cerró el pasado fin de semana, cuando recibió la mejor noticia: quedaba confirmado para el Mundial de Irán.
"Cuando anunciaron la lista, fue un momento duro. A pesar de la felicidad que me corría por dentro, también estaba triste por los chicos que se quedaban afuera a pesar de haberlo dado todo", explica Turcitu, quien después sí pudo desatar su emoción al comunicarse con sus padres y, especialmente, con su abuela.
Ahora, después de una semana libre, deberá volver a concentrar con la Selección y prepararse para el viaje pautado para el 18 de agosto. Entonces pondrá rumbo a Irán para participar del Mundial. "Será una experiencia increíble", asegura quien juega como receptor-punta y con la camiseta 7, de la misma manera que lo hace Facundo Conte, uno de sus referentes como jugador.
Y sus sueños en el vóley parecen tener relación con lo que ha brindado "el Heredero", reciente medallista olímpico: "No voy a parar hasta conseguir algo. El Mundial es un paso importante, sin dudas, pero después quiero seguir entrenando para ver hasta dónde puedo llegar", cierra Giuliano, otro valor formado en el CCC que pone rumbo a un Mundial juvenil.
CON LA CAMISETA 7 DE LA SELECCIÓN MENOR, GIULIANO TURCITU CELEBRA UN PUNTO DURANTE UNO DE LOS PARTIDOS DE PREPARACIÓN.
GIULIANO JUEGA COMO RECEPTOR-PUNTA.



