Así lo supo La Auténtica Defensa por fuentes de la entidad financiera y también La Bancaria. Al menos a corto plazo seguirán funcionando los cajeros y terminales de autoservicio, así como las cajas de seguridad. El gremio aseguró que los empleados bajo su convenio no perderán el trabajo.
Una década es lo que durará la historia de la sucursal del Banco Santander ubicada en las cercanías del Arco, inaugurada en 2011 para abastecer la demanda de clientes que por entonces tenían las oficinas de avenida Rocca y que a mediados de este mes cesará con la atención personal, dejando en funcionamiento solos los cajeros Banelco, terminales de autoservicio y cajas de seguridad.
La versión que ya circulaba hace varias semanas fue terminada de confirmar a La Auténtica Defensa por fuentes tanto de la entidad financiera como de La Bancaria, gremio que aseguró que ningún trabajador bajo su convenio va a perder la fuente laboral y apuntó contra Santander por desconocer disposiciones sindicales y del Banco Central.
Según trascendió, la cartera de clientes pasará a estar controlada por la sucursal 75 -Rocca- mientras que los siete bancarios serían reubicados en distintas bocas de atención que Santander tiene en la región. En la sucursal del Arco también se desempeñan personal de seguridad y de limpieza.
El cierre de la atención personal en el Santander del Arco obedece a una tendencia general que las entidades bancarias han adoptado con el advenimiento de la pandemia. De acuerdo a datos del Banco Central, en marzo del 2020 había 4.813 sucursales bancarias en todo el país; seis meses después quedaban 4.599, lo que marca una merma de 214 sucursales. Por el contrario, en el mismo lapso las terminales de autoservicio subieron de 7.594 a 8.282.
El panorama es similar en Estados Unidos, donde los bancos cerraron un récord de 3.324 sucursales en 2020 y abrieron apenas 1.040, lo que presenta una pérdida neta de 2.284 sucursales, según datos de S&P Global Market Intelligence.
Estos cambios no solo se explican por las restricciones de atención al público que impusieron las entidades sanitarias: también por el avance de la digitalización y las soluciones fintech, extendiendo medios de pago, facilitando transferencias y ofreciendo servicios de asistencia en unos cuantos clics que vuelven menos frecuente la visita a la sucursal más cercana.
Pero para La Bancaria, más allá del trasfondo sanitario y tecnológico, Santander tiene la costumbre de ser "punta de lanza en todo lo que tenga que ver con precarización de trabajadores". Lo dijo a este medio Georgina López, delegada gremial y concejal suplente por el Frente de Todos. "Es un plan sistemático, a pesar que el Banco Central no autoriza el cierre", aseguró.
En efecto, la entidad que conduce Miguel Ángel Pesce dispuso hasta fin de año que las entidades financieras deberán contar con la previa conformidad del BCRA para proceder al traslado o cierre de sucursales. Por eso Santander mantendrá en la sucursal del Arco algunas prestaciones básicas, al menos hasta que la normativa se modifique.
"Ellos prometen a los trabajadores que no pierden ningún derecho y ofrecen pasarse a otras área, pero en realidad terminan por cambiarlos de convenio", denunció López. "También los presionan para que acepten retiros voluntarios".
La referente gremial comentó que esta estrategia es compartida por otras entidades bancarias argentinas, pero subrayó que durante 2020 Santander puso fin "a 96" sucursales entre cierres y fusiones, mencionando los casos las sucursales "de Benavidez que se fusionó con Garín y de Maschwitz, que hizo lo propio con Escobar".
La Bancaria mantendrá hoy una asamblea general en la sede central de Santander en Capital Federal, de la que participarán diversas regionales y Sergio Palazzo, líder del sindicato a nivel nacional. A su término podrían anunciarse medidas de fuerza. "Tenemos todo el apoyo de la organización y de Sergio", destacó López.



