Si pensamos en la construcción de una casa, de nuestra casa, seguramente pensaremos construirla en un lugar seguro, amplio, rodeado de vegetación, ubicado estratégicamente para tener comodidad y confort.
Un arquitecto o constructor se preocupará por los cimientos de la casa. Esto me hizo pensar acerca de la base de mi Fe en Cristo, y en cómo están los cimientos de mi hogar.
Hace un par de semanas escuchábamos la devastadora noticia de un edificio que se vino abajo; algunas teorías apuntan a la falta de una base sólida en la construcción, lo cual pudo provocar que la estructura se desplomara. Eso también puede pasar en nuestras vidas cuando tenemos una base débil y frágil basada en nuestro egoísmo, en los deseos del mundo y en lo superficial.
Cristo es nuestra roca, y es el mejor cimiento para nuestra vida. Construyendo nuestro hogar sobre El, podemos tener la garantía de estabilidad y ser bendecidos con su presencia; tanto en tiempos de "pastos verdes" (es decir, tiempos de prosperidad y buen pasar) como "pastos secos" (tiempos de dificultades y problemas), contaremos con Su amor, que es único e invaluable, para resistir en la tormentas.
Jesús enseña en el libro de (Mateo 7:24-26): "El que escucha lo que enseño y hace lo que yo digo, es como una persona precavida que construyó su casa sobre piedra firme. Vino la lluvia, y el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Pero la casa no se cayó, porque estaba construida sobre piedra firme…. Pero el que escucha lo que yo enseño y no hace lo que yo le digo, es como una persona tonta que construyó su casa sobre la arena. Vino la lluvia, y el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Y la casa se cayó y quedó totalmente destruida".
En caso de que nuestra casa haya sido derrumbada, ya sea por problemas económicos, malas decisiones, divorcio o enfermedad, Cristo es el mejor constructor, El hace nuevas todas las cosas. Tendremos el desafío de limpiar, de juntar escombro por escombro, ladrillo por ladrillo, sacar la suciedad, pero Dios nos acompañará en el proceso de restauración. El no remienda, El hace todo nuevo, y además nos da un propósito, porque tiene un plan perfecto para cada uno de sus hijos, "si lo dejamos obrar en nuestras vidas".
Quizá no conociste a Cristo; hoy es un buen día para hacerlo, recíbelo en tu corazón y tendrás paz y vida eterna, un nuevo hogar, con cimientos firmes. (Juan 5:24).
Quizá escuchaste de Cristo, pero no tuviste un encuentro verdadero ni tampoco un nuevo nacimiento, (Juan 3:3); hoy es un buen día para hacerlo, profundizar tu Fe, y tendrás paz y vida eterna, y un nuevo hogar, con cimientos firmes.
Quizá tu base es Cristo, entonces cuéntales a otros que hay una nueva vida en Él, (2da Cor 5:17), que todo pecado puede ser perdonado (1 Jn 1:9), que recibe a toda persona que le busca (Jn 6.37) y que todos podemos tenerlo como salvador de nuestro hogar. (Rom. 10:13).
"Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa". (Hechos 16:31)
¿Quieres saber más del que puede ayudarte a construir tu vida con una base firme?
Búscalo, y contáctate con un cristiano y/o una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia". ¡No te arrepentirás!
¡Dios te bendiga! ¡Hasta la próxima semana!
María Victoria Paredes.
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