Cotidianamente podemos observar las insoportables desigualdades que el neoliberalismo sigue ocasionando y acrecentando en prácticamente todo el mundo y que las elites económicas no se molestan en al menos disimularlo y por el contrario enrostran al resto de los mortales.
Este martes Jeff Bezos el hombre más rico del planeta dueño de Amazon viajó en su propio cohete Blue Origin al espacio exterior, viaje que duró apenas 11 minutos y estuvo acompañado por quienes pagaron 28 millones de dólares que como se puede adivinar fueron muy pocos.
Al regresar de su viaje Jeff Bezos declaró: "Quiero agradecer a todos los empleados y clientes de Amazon porque pagaron por esto". Lo dijo sin ponerse colorado en lo que los abogados sostienen: a confesión de parte, relevo de prueba o como dicen muchos un verdadero sincericidio.
Otros recordarán aquellas estrofas de Cafetín de Buenos Aires escritas por Enrique Santos Discépolo: "De chiquilín te miraba de afuera / como a esas cosas que nunca se alcanzan."
Ya es inocultable la intromisión de las grandes empresas conocidas como "los mercados" o "el círculo rojo" en la vida política del país con la consecuente implementación de modelos económicos de neto corte neoliberal que les garantiza enormes ganancias en detrimento de la gran mayoría de la población. Esto es algo que no debemos soslayar a la hora de votar.
En este sentido vemos como las campañas políticas se dejan en manos de agencias publicitarias que privilegian conseguir votos a como dé lugar en vez de lograr que los votantes conozcan las políticas propuestas por cada alianza electoral y sólo así puedan elegir de acuerdo a su conveniencia y luego poder llevar a cabo el necesario control de su cumplimiento.
Esta forma de diseñar la propaganda política se agudizó con la intervención del ecuatoriano Jaime Durán Barba para quién cualquier medio, incluso los más aberrantes, son válidos si logran el resultado esperado y que está en línea con lo recomendado por Nicolás Maquiavelo allá por el siglo XVI, aquello de que el fin justifica los medios.
Una estrategia a la que se recurre frecuentemente es cambiar de candidatos para tratar que la gente piense que se trata de un "cambio" cuando en realidad es el mismo proyecto económico que en diferentes etapas de nuestra historia siempre ha ocasionado el empobrecimiento de tantos, inclusive de la clase media ilusionada con que los ricos sean sus aliados y que siempre le han dado la espalda y terminan siendo funcionales a los planes depredadores de los poderosos.
Recientemente Adolfo Rubinstein perteneciente a la Unión Cívica Radical y que ocupó el cargo de ex-ministro y luego de ex-secretario de Salud del gobierno de Mauricio Macri declaró: "Tengo que confesar que la salud pública no fue una prioridad en el gobierno anterior".
La verdad es que resulta impensable que el mismo modelo económico produzca resultados distintos y menos aún opuestos a los que los argentinos recordamos con espanto. Por esto debemos tener memoria de lo que ha ocurrido en el pasado para no volver a cometer los mismos errores.
Recordemos aquel viejo refrán con origen en la obra "La vida del Buscón llamado don Pablos" de Francisco de Quevedo: "Dime con quién andas y te diré quién eres".
Finalmente no nos olvidemos que en el cuarto oscuro los ciudadanos son dueños absolutos para tomar la decisión que crean más conveniente y esa potestad no se la puede quitar absolutamente nadie.



