No solo es el capitán, sino que es el jugador que lleva más años en el plantel. No solo es el referente, sino que es la bandera de este Puerto Nuevo. No solo es ese incansable volante central que ha sumado manejo y panorama, sino que, en Rosario, también mostró mucho olfato de gol para ir a buscar al área rival. Sí: ante el Salaíto, Kevin Redondo convirtió dos veces. Claro: el primero fue gracias a un manotazo que fue marcado por el juez de línea cuando el árbitro se aprestaba a convalidar el tanto. Sin embargo, el mediocampista no claudicó y siguió yendo al área a la búsqueda de ese necesario empate. Y su perseverancia pagó dividendos: como si fuera un experimentado goleador, definió de media vuelta y de zurda, una pelota que quedó boyando en el punto penal.
"Fui por la revancha. Por suerte la tuve y pude convertir", contó luego, a la salida de la zona de vestuarios del estadio José Martín Olaeta, sin hacer foco en lo personal, resaltando siempre lo colectivo. "Estoy muy contento por el grupo. Somos un grupo fuerte, que trabaja mucho en la semana, con chicos que hacen un sacrificio enorme para poder estar en todos los entrenamientos", remarcó en ese sentido.
Sobre el partido, el capitán explicó: "Sabíamos que iba a ser un muy difícil. Nos hicieron un gol muy rápido, pero siempre estuvimos tranquilos, porque también sabíamos que si jugábamos como lo veníamos haciendo, lo íbamos a poder sacar adelante. En el primer tiempo nos costó más tener esa tranquilidad para mover la pelota, pero en el segundo intentamos más, fuimos más directos y por suerte pudimos convertir los goles para quedarnos con estos tres puntos que son muy importantes".
EL CAPITÁN MARCÓ EL 1-1 CON UNA MEDIA VUELTA DE GOLEADOR (FOTO: CARLA BRIGNOLO).



