Todo en la Biblia se trata de Dios. Es la historia de un Dios que invita a participar al hombre en su plan perfecto, que le dará al ser humano un sentido de satisfacción.
"Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados". (Prov. 16:3).
Desde el comienzo de la historia humana se manifestó la intencionalidad de Dios para que seamos participantes activos de su reino, fructificando, multiplicando, señoreando, poniendo nuestra impronta y creatividad en la transformación permanente.
"Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis". (Jeremías 29.11)
Dentro de esa bendición inicial se le dio al hombre la libertad e inteligencia para gobernar, planificar y dirigir. Y es justamente en la plena comunión con Dios donde encontramos un sentido de valor como seres humanos, mientras el uso de la imaginación, el trabajo, los objetivos y planes se conjugan extraordinariamente con el hacer de Dios.
"Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides" (Deuteronomio 31:8).
Somos llamados colaboradores, de un Dios que claramente tiene un plan, un diseño, un propósito manifiestamente definido para cada uno de nosotros, que nos beneficiará y llevará gloria a su Nombre.
"Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas" (Efesios 2.10).
Hoy es tiempo de permitir que el proceso de crecimiento en Cristo se lleve a cabo en nuestras vidas. Nosotros somos "hechura suya," que significa la obra de Dios. Es en el proceso del desarrollo, que somos formados de día en día, a la imagen de Cristo.
Podemos ver que es solo cuando tomamos la decisión de poner un lado la vida sin Dios, es que creceremos espiritualmente y como consecuencia, en todo lo demás. ¡Fuimos creados para desempeñar las obras del Espíritu Santo en nuestras vidas! que no son obras producidas por la carne, ¡sino las obras que el Espíritu Santo logrará producir en nosotros!
Pero para eso, es necesario, nacer de nuevo, aceptando a Jesús en nuestros corazones y empezar una nueva vida, con El de la mano.
Y Dios terminará la obra que Él comenzó, como nos dice en (Filipenses 1:6) "estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo."
¿Tienes sueños y metas? ¿Quieres saber más de ese Dios que lo pueden hacer posible?
Búscalo, contáctate con un cristiano y/o una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia". ¡No te arrepentirás!
¡Dios te bendiga! ¡Hasta la próxima semana! Emilio Camucce
Varela 447- (ex-Rivadavia) - Campana - Tel. 427296 - luisgurodas@yahoo.com.ar




