Las tardes de otoño son ideales para merendar con galletitas caseras. Además son muy nutritivas y se comen con un rico té o café… ¡y se terminan muy rápido!
Recordemos que la avena viene suelta tanto finita como más gruesa y en las dietéticas se compra de buena calidad y precio. De los ocho aminoácidos necesarios para la vida, la avena contiene seis, otros cereales contienen uno dos, por eso si la combinamos con soja (soya) se obtiene proteína igual a la animal. Además, es el cereal con más grasa vegetal, contiene un 70 por ciento de ácidos grasos insaturados y un 40% de ácido linoleico, lo bueno es que no nos hace engordar.
Contiene los Hidratos de Carbono de absorción lenta o también llamados complejos, nos proporcionan energía durante largo tiempo; y también vitaminas B1, B2, E, PP, D, niacina, caroteno y además: azufre, calcio, fósforo, potasio, sodio, hierro, magnesio, cobre y zinc. Por su riqueza en fósforo es un alimento muy conveniente para la actividad cerebral y por su contenido en azufre es útil en los problemas de la piel y la fragilidad de las uñas.
Finalmente, aporta fibras: son sustancias insolubles, pero resultan de extraordinaria importancia en una buena digestión, combaten el estreñimiento, el colesterol y la diabetes.
INGREDIENTES
- 1 taza de harina 0000
- 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 pizca de sal
- 1/2 taza de manteca + 2 cucharadas
- 1/2 taza de azúcar
- 1/2 taza de azúcar rubia
- 1 huevo
- Esencia de vainilla
- 1 taza de avena
- 1 y 1/2 taza de chocolate/copos de chocolate/chips
- 1/2 taza de almendras (peladas, tostadas y procesadas/nueces cortadas
PREPARACIÓN
En un bol colocar la harina tamizada junto a la sal y el bicarbonato de sodio.
Aparte, batir la manteca integrándola con el azúcar común y la rubia. Añadir el huevo y la esencia de vainilla.
Agregar a la mezcla anterior la harina, la avena, el chocolate cortado en trocitos y las almendras o las nueces. Unir todo.
Tomar la mezcla y colocar en una fuente rectangular Cocinar en horno precalentado durante 15 minutos o hasta que este dorada la masa. Retirar del horno con una espátula y dejar enfriar sobre una rejilla.
Al sacar del horno tendrán un color dorado y están blandas con un cortante o espátula cortarlas en la medida a gusto. Pasarlas a una rejilla que se sequen bien. Quedan crocantes y frías guardar en la lata o frasco de vidrio. Si no hay en casa azúcar rubia completar con azúcar blanca.
Berta Chudnobsky / berta@tizaymouse.com



