Tras ser rescatado herido y pasar 57 días de rehabilitación, ayer por la mañana recuperó su libertad. Es un ciervo de los pantanos imponente, el más grande alojado hasta el momento en el Centro de Rescate de Fundación Temaikèn.
Ayer por la mañana, regresó a la naturaleza Aukán, un ciervo de los pantanos adulto de 121 kilos rescatado dentro del marco de acción del Comité Científico Técnico Ciervo de los Pantanos (CCCP) y rehabilitado durante dos meses en el Centro de Recuperación de Especies de Fundación Temaikèn (CRET). Es la historia de un individuo muy particular dentro de una especie tan relevante como poco conocida de la fauna local.
Dos meses atrás miembros del CCCP recibieron la notificación de trabajadores del predio "El Oasis" en el delta del Paraná sobre la presencia de un ciervo de los pantanos que se encontraba decaído y aparentemente herido a la vera de un camino, dentro de instalaciones de la empresa forestal Arauco, en el delta zarateño, a la vera de la Ruta 12.
En el marco del protocolo de acción del Comité un equipo de asistencia que incluía, entre distintos actores, veterinarios y cuidadores especializados de Fundación Temaikèn acudió inmediatamente a su auxilio.
Al llegar al lugar los trabajadores de la empresa forestal estaban prestando vigilancia a fin de no perderlo de vista, tarea que facilitó muchísimo la rápida localización y atención del ejemplar. Se trataba de un imponente macho adulto con grandes astas, sin dudas uno de los más grandes animales asistidos hasta el momento. Presentaba una gran herida con bichera al costado del hocico y si bien se le brindó asistencia médica primaria en el lugar, por el tipo de herida que presentaba y para garantizar su supervivencia se definió llevarlo al Centro de Rescate de Fundación Temaikèn. Allí continuarían brindándole la atención necesaria hasta obtener su alta clínica y comportamental y hallarse en condiciones de reinsertarse en su medio natural.
LA REHABILITACIÓN
A los pocos días de ingresar al Fundación Temaikèn se le realizó una curación de la herida bajo anestesia, chequeando también su estado de salud general y constatando su peso: se trataba de un ciervo de 121 kg.
A partir de su llegada a Fundación Temaikèn se acondicionaron tres recintos combinados provistos de abundante vegetación y refugios, simulando el ambiente del Delta, para poder mantenerlo en total aislamiento y evitar cualquier acercamiento a sus cuidadores. Mediante el monitoreo a través de cámaras trampa se pudo comprobar que mantuvo el comportamiento silvestre esperado durante toda su estadía en el CRET, permaneciendo oculto durante la mayor parte del día. El equipo también aseguró una nutrición adecuada para su recuperación: diariamente consumía 3 cajones de achicoria, acelga y kale y el equivalente a un arbolito de mora que se cortaba fresco.
"Cada ejemplar que llega a nuestro centro de recuperación de alguna manera nos muestra lo que está ocurriendo en el ambiente donde su especie habita. Los animales, al igual que las personas, necesitan de un ambiente sano para prosperar. Cada vez que los atendemos además de salvar su vida recibimos valiosa información científica para la conservación de especies en sus espacios naturales", indica Cristian Gillet, Responsable del Centro de Rescate de Fauna Silvestre de Fundación Temaikèn.
LIBERTAD
A medida que avanzaron las semanas el animal fue consumiendo cada vez más alimento y la herida continuó cicatrizando exitosamente. Finalmente, llegó el alta sanitaria y comportamental. Próximos a la liberación de este ejemplar, se organizó junto con los trabajadores de la empresa forestal una votación por el nombre del animal. Aukán, (guerrero en mapuche) fue la propuesta más votada ya que representa la lucha de este ciervo por seguir viviendo. Aukán estaba listo para regresar a la naturaleza en el Delta del Paraná.
Mediante un operativo que inició durante las primeras horas de la mañana, el animal fue trasladado hacia la zona de reinserción dentro de un transporte especialmente diseñado para su especie. Volvió, en vísperas del Día Mundial de la Biodiversidad, al mismo predio forestal en el que fue rescatado, perteneciente a Arauco Argentina. "Es un gran orgullo para Arauco ser parte de la reinserción del ciervo a su hábitat natural, que pudo concretarse gracias a la articulación y el trabajo colaborativo. Desde nuestro lugar trabajamos fuertemente en la preservación y gestión de la biodiversidad, y este año en el que logramos certificarnos como la primera empresa forestal a nivel mundial en ser Carbono Neutral, estos logros cobran una especial relevancia y nos permiten ver reflejado el aporte de las empresas a los grandes desafíos globales".
El trabajo continuará en el campo, ya que el ciervo fue reinsertado con un collar que permitirá seguir sus movimientos y obtener datos para conocer mejor la especie. "Seguiremos a Aukán vía satélite, gracias a un transmisor GPS que nos envía su posición en tiempo real. Así podremos saber cómo se está readaptando a la vida en el delta y obtener valiosa información para conocer a los de su especie. Esa información también es clave para poner en valor a este monumento del delta a través de actividades de difusión y educación ambiental" indica Javier Pereira, director de Proyecto Pantano, equipo liderado desde CONICET y el INTA, y que próximamente recibirá el apoyo de Toyota Japón con un aporte de U$S 70 mil en dos años.
AUKÁN, (GUERRERO EN MAPUCHE), AYER POR LA MAÑANA CUANDO ERA LIBERADO EN EL PREDIO DE ARAUCO.
EL RESCATE, HACE DOS MESES ATRÁS, ANTES DE LLEVARLO AL CENTRO DE REHABILITACIÓN DE TEMAIKÈN.



