Padres de niños en edad escolar se reunieron en las escalinatas de la plaza principal y realizaron una vigilia por el retorno de la presencialidad.
Mientras el distrito se dirige a transitar la tercera semana sin clases presenciales en las escuelas, padres se autoconvocaron en las escalinatas de la plaza Eduardo Costa y realizaron una vigilia reclamando el retorno a las aulas.
La invitación a participar se estuvo difundiendo por redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea con varios días de anticipación. Sin embargo, la asistencia distó de ser masiva.
"Soy un padre normal de Campana y, si bien los chicos míos van a una escuela privada y que durante el año pasado tuvieron educación virtual y fue bastante buena, cumpliendo varios objetivos, se nota mucho la falta de presencialidad y de interacción con sus compañeros, el ir a la escuela", aseguró Mauricio Medici, uno de los protestantes.
En Campana las clases presenciales fueron suspendidas a partir del 3 de mayo, luego que la ciudad fuese incluía entre los distritos bonaerenses que debían regresar a Fase 2 debido a la cantidad de contagios registrados.
"Este año cuando arrancaron fue algo que los puso muy contentos, entraron a la escuela con muchas ganas, y el día que el presidente anuncia que se cierra tuvieron un bajón anímico muy importante", aseguró el vecino sobre sus hijos.
La concentración incluyó el encendido de velas en las escalinatas de la plaza y la colocación de cartelería con consignas a favor de la educación presencial, a menudo colocadas por los propios chicos que acompañaron a sus papás.
Todas las personas con las que habló este medio tenían a sus hijos inscriptos en colegios privados de la ciudad. No obstante, indicaron que la virtualidad afecta más a los niños de más bajos recursos, aquellos que no tienen garantizada la conectividad necesaria para acceder a una enseñanza remota. En ese sentido, aseveraron estar manifestándose tanto por sus chicos como por el resto de los alumnos.
"Hay una clara decisión del gobierno de no fomentar la educación, lo cual es malo para un país que tiene una brecha de conocimiento y social tan grande, donde se le quita la posibilidad de educarse sobre todo a los que tienen menos recursos, que son los que precisamente este gobierno dice defender", sostuvo Medici.
La educación pública ha hecho malabares para poder sostener integradas a las comunidades de sus escuelas. De hecho, como una manera de mitigar el impacto de la falta de presencialidad, se decidió combinar los ciclos lectivos 2020 y 2021 para darle la oportunidad a los alumnos que tuvieron dificultades para cursar online o directamente abandonaron, de recuperar el mínimo de contenidos necesarios para seguir avanzando.
Viviana Vasile estuvo en la plaza para reclamar por la escolaridad presencial de sus nietos. Algunos van a escuela privada, otros a establecimientos de gestión estatal: "Quiero que vayan porque desgraciadamente veo que les ha hecho muy mal (no hacerlo), veo no solo a mis nietos sino a los amigos que no están bien anímicamente, tienen trastornos, a varios los han mandado al psicólogo".
"No son exactamente problemas de salud, pero (la virtualidad) los ha cambiado, viven con los celulares. Y en la escuela pública no dan mucho, no tienen Zoom, por ahí mandan (las tareas) por WhatsApp, pero no tienen mucha escolaridad", aseguró la mujer.
El grupo reunido ayer también manifestó críticas hacia la gestión del presidente Alberto Fernández y las decisiones del gobernador Axel Kicillof. Incluso una vecina llegó a cuestionar a concejales de la oposición por el retroceso de fase, en línea con lo expresado días atrás por el intendente Sebastián Abella, cuando dijo que desde bancadas disidentes se había "presionado" para que Provincia sancione nuevas restricciones.
Padres se autoconvocaron en las escalinatas de la plaza Eduardo Costa y realizaron una vigilia.



