En otra deslucida actuación, Villa Dálmine perdió 2-0 frente a Santamarina. Así cosechó su tercera derrota seguida como visitante y llegó a nueve encuentros sin victorias en el inicio del campeonato. En la próxima fecha será local ante Almagro.
Si el partido frente a Defensores de Belgrano no convenció a Marcelo Franchini de que este Villa Dálmine necesita cambios significativos en su configuración, lo ocurrido el domingo en Tandil asomó como evidencia irrefutable de esa necesidad: la derrota 2-0 ante Santamarina mostró a un equipo que naufraga sin recursos ni mayores expectativas en este campeonato de la Primera Nacional.
La afirmación no es un cuestionamiento al DT, que recién lleva dos semanas de trabajo junto a un grupo de jugadores que todavía está conociendo, sino a rendimientos y esquemas que merecen una revisión urgente.
Ausente Laureano Tello por lesión (contractura), el entrenador dispuso un "doble 5" con Ataliva Schweizer y Marcos Sánchez, dos futbolistas que están atravesando un momento muy bajo y que no se complementan entre sí ni en lo defensivo ni en lo ofensivo. Por el otro lado, si bien Franchini tampoco contó con Alejandro Gagliardi (desgarrado), volvió a dejar solo a Sergio Sosa para pelar con la última línea rival.
Así, la voluntad del juvenil Lucas Cajes y de Facundo Rizzi por las bandas y algunos intentos de un Germán Díaz que no logra convertirse en conductor fueron demasiado poco a la hora de generar juego. Por ello, los avances que mejores augurios despiertan son aquellos que integran las subidas de Bersano o Flores, aunque a esos movimientos les faltan continuidad.
Y si encima el equipo sigue siendo muy pasivo a la hora de recuperar el balón, la situación se complica en extremo. De hecho, el domingo, Santamarina expuso claramente por momentos esa apatía del Violeta y tuvo un dominio del desarrollo del juego en el que pudo haber lastimado todavía más. Por ello no sorprendió que Franchini terminara utilizando la parte final del partido para probar alternativas en el mediocampo: hizo debutar a Agustín Stancato (ex Boca), quien entró como volante central, y posteriormente también ubicó en esa zona a Santiago Moyano.
Mientras tanto, Villa Dálmine llegó a nueve encuentros sin victorias en este inicio de campeonato (seis empates y tres derrotas) y sigue ampliando su sequía goleadora (no convirtió en los últimos cuatro partidos y promedia un gol cada 405 minutos en este torneo). Números que hablan por sí solos de un presente impensado meses atrás y muy preocupante a la vez.
EL PARTIDO
Por las bajas de Gagliardi y Tello, el Violeta presentó dos cambios en la formación titular. La decisión de Franchini fue mantener el esquema con un solo punta definido (Sosa) y, por ello, Cajes ingresó a jugar por derecha (en lugar de Gagliardi), mientras Rizzi lo hizo por izquierda, generando que Sánchez se cierre junto a Schweizer en el círculo central. Así el sistema variaba entre un 4-4-1-1 y un 4-2-3-1.
En el arranque del juego, Cajes trataba de acoplarse rápido a Sosa cuando Villa Dálmine tomaba posición de ataque y era la principal opción de salida. Ese inicio fue movido: Cáseres ganó de arriba en el área de Santamarina y del otro lado hizo lo propio Barsottini. Y después, Sosa capitalizó una falla del 2 local y exigió al arquero Mazza con un violento remate al primer palo desde una posición sin mucho ángulo.
Pero mientras el partido se armaba, el conjunto de Tandil sacó provecho del mayor problema defensivo que ha mostrado el equipo de nuestra ciudad esta temporada: el pasivo retroceso cuando el rival maneja el balón. Así, a metros de la medialuna del área, cuando iban solo 8 minutos, Mariano González tuvo tiempo y espacio para habilitar la proyección del lateral Carrasco, quien llegó al fondo por derecha y tocó atrás para Beltrán, que se despegó de los defensores y definió al primer palo de Bilbao.
El gol le dio vértigo a las acciones siguientes y ambos equipos intercambiaron ataques, aunque sin situaciones de peligro real, más allá de los problemas que tuvo el Violeta para defender las pelotas paradas que caían sobre su área. Esa misma herramienta intentó aprovechar para tratar de alcanzar el empate: Cajes no pudo superar la barrera en un tiro libre desde el vértice del área, mientras Germán Díaz falló una chance inmejorable cuando llegó solo para rematar por el segundo palo tras un centro pinchado de Sánchez (la volea del 10 desde el borde del área chica salió muy alta).
Ya sobre los 41 minutos se dio otra chance clara para el visitante: Pollacchi lanzó un gran pelotazo a espaldas de los centrales rivales y Sosa ganó la posición, pero la pelota le picó larga y no le quedó otra que puntearla incómodamente por encima del arquero Mazza, que había salido lejos y a destiempo, aunque finalmente se salvó porque la definición del Colo se fue ancha. En contrapartida, el campanense también pudo haber quedado 0-2 antes del descanso, pero Kabalín remató desviado desde adentro del área tras un veloz contragolpe y, sobre el final, González elevó su disparo desde la puerta del área después que el balón le quedara servido para fusilar a Bilbao.
En esa primera parte, la formación de Franchini tenía un evidente problema en torno al círculo central, donde el tándem Schweizer-Sánchez era incapaz de cortar el juego de Santamarina y, al mismo tiempo, tampoco gravitaba al momento de la elaboración o la transición ofensiva. Esta situación se hizo todavía más notoria en el inicio del complemento, cuando Villa Dálmine fue apenas una sombra y el local no tenía inconvenientes para romper la línea media y jugar de frente contra Pollacchi-Cáseres, quienes resistían en última instancia como puntales del equipo.
Finalmente, a los 10 minutos de ese segundo tiempo, el gol que asomaba se materializó: el Aurinegro salió desde su arco por abajo y, a pesar de encontrarse con un intento de presionar alto del Violeta, llegó al área rival en cinco pases. González se desmarcó fácil de Sánchez y encontró a Depietri, quien corrió y corrió desde la derecha hacia el centro para terminar habilitando entre líneas el desprendimiento de Kabalin, que definió suave ante el intento de achique de Bilbao.
Ese 2-0 fue una pintura de los problemas del Violeta, que pierde fácilmente las espaldas en la mitad de la cancha, da ventajas para que los rivales reciban y acompaña pasivamente en la marca. Y fue, además, un cachetazo que lo dejó totalmente desorientado, merced a un tercer tanto.
Por eso, Franchini desarmó el mediocampo, hizo debutar a Agustín Stancato como volante central (salió Schweizer) y posteriormente lo complementó con Moyano (en lugar de Sánchez). Y como Santamarina empezó a regular, el trámite se hizo más parejo y pasada la media hora Villa Dálmine merodeó el descuento: a los 31, un remate de Sosa sacudió el arco de Mazza tras un desborde de Flores; a los 33, Cajes ensayó un buen disparo cruzado que se fue cerca del segundo palo; y a los 38, el asistente le anuló el gol a Vázquez por supuesto offside (ganó Cáseres en un córner y el Tibu la empujó también de cabeza).
Después de esa secuencia, el equipo de nuestra ciudad se entregó y todo transcurrió sin mayores sobresaltos hasta el pitazo final de Luis Lobo Medina. Así se consumó otra decepción en este arranque de campeonato para el olvido que está teniendo el Violeta.
LUCIANO VÁZQUEZ INGRESÓ EN EL COMPLEMENTO, CUANDO EL VIOLETA YA PERDÍA 2-0. LLEGÓ AL GOL, PERO SE LO ANULARON POR OFFSIDE
SÍNTESIS DEL PARTIDO
SANTAMARINA (2): Juan Pablo Mazza; Gabriel Carrasco, Patricio Boolsen, Osvaldo Barsottini, Agustín Jara; Valentín Depietri, Matías Kabalín, Leonel Pierce, Facundo Leiva; Mariano González y Thiago Beltrán. DT: Pablo Richetti. SUPLENTES: Uriel Moris, Lautaro Arregui, Facundo Fernández, Leonel Martens, Nicolás Valerio, Pehuén Valenzuela, Guillermo Santillán, Santiago Sayago y Francisco Doñate.
VILLA DÁLMINE (0): Emanuel Bilbao; Franco Flores, Maximiliano Pollacchi, Rodrigo Cáseres, Fernando Bersano; Ataliva Schweizer, Marcos Sánchez; Lucas Cajes, Germán Díaz, Facundo Rizzi; y Sergio Sosa. DT: Marcelo Franchini. SUPLENTES: Lucas Bruera, Santiago Moyano, Zaid Romero, Facundo Lando, Agustín Stancato, Franco Costantino, Tomás Garro, Leandro Larrea y Luciano Vázquez.
GOLES: PT 8m Thiago Beltrán (S). ST 10m Matías Kabalin (S). CAMBIOS: ST 14m Vázquez x Díaz (VD), Garro x Rizzi (VD) y Stancato x Schweizer (VD); 24m Moyano x Sánchez (VD); 28m Santillán x Beltrán (S); 34m Larrea x Cajes (VD), Arregui x Depietri (S) y Fernández x Leiva (S); y 43m Valerio x Kabalin (S). AMONESTADOS: Boolsen y Jara (S); Bersano y Sosa (VD). CANCHA: Estadio Municipal de Tandil. ÁRBITRO: Luis Lobo Medina.
SERGIO SOSA DISPUSO DE TRES OPORTUNIDADES DE GOL EN TANDIL, PERO SIGUE SIN PODER CONVERTIR EN ESTE CAMPEONATO.
AGUSTÍN STANCATO, EXJUGADOR DE BOCA JUNIORS, HIZO SE DEBUT EN EL VIOLETA: INGRESÓ EN EL SEGUNDO TIEMPO POR ATALIVA SCHWEIZER.
EL JUVENIL LUCAS CAJES JUGÓ SU SEGUNDO PARTIDO EN PRIMERA DIVISIÓN Y POR PRIMERA VEZ LO HIZO COMO TITULAR, EN REEMPLAZO DEL LESIONADO GAGLIARDI.
ANTE ALMAGRO NO JUGARÍA EN CAMPANA
Por la 10ª fecha de la Zona B de la Primera Nacional, Villa Dálmine será local frente a Almagro. Sin embargo, aunque todavía no fue oficializado, no podría presentarse en el estadio de Mitre y Puccini, el cual recibiría una fecha de suspensión por incidentes que se dieron en el pasado partido frente a Defensores de Belgrano.
Aquel martes, una vez finalizado el encuentro, simpatizantes Violetas se habrían enfrentado con "allegados" del Dragón en el estacionamiento ubicado entre la cancha y las vías del ferrocarril. Está situación fue denunciada ante la A.Pre.Vi.De (Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte), ente que habría determinado la suspensión provisoria del estadio de Mitre y Puccini.
La decisión todavía no fue comunicado al club, que en principio tenía programado el cotejo frente a Almagro para el domingo a las 11.00 horas. Pero en caso de tener que jugar como local en otro escenario, esa fecha y horario podría llegar a modificarse también.



