En una tarde negra para Villa Dálmine, porque además de sumar su segunda derrota consecutiva, no mostró colectiva ni individualmente absolutamente nada, cayó por 1 a 0 ante Excursionistas, ahondando el desconcierto que reina dentro de la entidad, cuando recién se han jugado las primeras cuatro fechas del Torneo Apertura.
Cuesta mucho detallar las jugadas ofensivas de Dálmine que se vieron a lo largo de los noventa minutos, simplemente porque casi no las hubo y esto es tan cierto que las tres únicas aproximaciones con algo de peligro, fueron a los 24´ luego de que Castrellón por izquierda pusiera una pelota para la diagonal del "Pampa" Sosa, que contuvo el arquero; a los 39´ cuando un pelotazo largo y alto de Faga, que no se sabe si tenía la intención de un centro o un despeje, casi se le cuela al arquero visitante, que debió levantar la pelota por sobre el horizontal y en el complemento, sobre los 16´, un disparo a la carrera de Mialich, que se fue desviado y después nada más. Solo pelotazos sin sentido a cualquier parte y una increíble facilidad para entregar la pelota a los contrarios.
Villa Dálmine no apareció como equipo y las razones de esta lamentable actuación, habrá que buscarlas tal vez, en el presente que transita la entidad, con muchísimas contradicciones y un peligroso descontrol en su orden interno, o quizás en la forma que tiene el entrenador Luis María Nicosia de manejar el plantel, donde en el vestuario de Cañuelas dio un lamentable espectáculo, que mereció el repudio de propios y ajenos,.
Ayer tarde sorprendió ver en el equipo titular a jugadores que hacía mucho tiempo no se codeaban con la titularidad, incluso que no venían entrenando a la par del resto, como los casos de Miguel Castrellón y el "Pampa" Sosa y en esto no tienen nada que ver los jugadores, que intentaron hacer lo que pudieron dentro de la cancha, sino que la cosa pasa por la imagen que da el entrenador, que parece estar desorientado y sin ideas para armar el rompecabezas que hoy por hoy es Villa Dálmine.
Excursionistas por su parte tampoco mostró mucho más que el local, pero por lo menos en algunos pasajes intentó poner la pelota contra el piso y lo más importante, supo aprovechar la única posibilidad que se le presentó para concretar, a los dos minutos del complemento, luego de un largo centro que no pudo ser despejado por la defensa ni por el arquero y que Alejandro Ayala, ingresando por el segundo palo, alcanzó a cabecear para mandar la pelota al fondo de las mallas.
Ahora todo es una gran incógnita y habrá que seguir los acontecimientos que se produzcan a lo largo de la semana, para saber si Dálmine comienza a ver la luz, que por ahora no es tal, sino por el contrario el "violeta" transita en la más cruda oscuridad.
VILLA DALMINE: 0. Gómez; Carrizo, Carmarán, Gallo y Gásperi; Faga, Cuenca (54´ Mangiantini), Castrellón (54´ Mialich) y Bertolotti (61´ Giorgieff); Guadagnone y Sosa. D.T.: Luis María Nicosia. SUPLENTES: Diego Míguez y Mariano González.
EXCURSIONISTAS: 1. García; Crosa, Rojas, Daponte (85´ Lotto) y Kilmot; Zabala (45´ Córdoba), Flores, Schiavetto y Ayala (72´ Echeverría); Orsi y Sipriano. D.T.: Gustavo Cisneros. SUPLENTES: Díaz y Negretti.
ARBITRO: Sergio Zoratti.
El "Gato" Miguel Castrellón volvió a la titularidad, pero poco pudo hacer en una tarde negativa para el equipo.
Ante la ausencia del "Oto" Falcón, que deberá purgar aún dos partidos, Oscar Cuenca fue el volante central.



