Invitado por el Partido del Trabajo y del Pueblo local, el diputado provincial santafesino Carlos Del Frade abogó por la estatización del canal de aguas profundas clave para el sector exportador argentino.
El próximo 30 de abril vence la concesión de la Hidrovía Paraguay-Paraná y la polémica por su futuro hizo puerto en Campana, con el diputado provincial Carlos Del Frade abogando por la estatización.
"Varias empresas están en pugna por la licitación, nosotros sostenemos que el Estado debe volver a hacerse cargo de los trabajos", expresó el legislador del Frente Social y Popular de Santa Fe.
Del Frade compartió un conferencia de prensa a través de zoom con el referente del Partido del Trabajo y del Pueblo de Campana, Roberto Carpano, durante la que sentó posición respecto al canal de navegación por donde salen del país la mayoría de sus exportaciones.
En ese sentido, aseguró que es "imprescindible postergar la concesión del dragado y balizamiento del río Paraná, hacer debates y foros e impulsar la recuperación de la Hidrovía para recuperar la riqueza que se va por ella" ya que -aseveró- esta fuga "produce desesperación, desigualdad y violencia" entre la sociedad.
La línea estatista que apoyaron Del Frade y Carpano es por la que apuesta el sector kirchnerista del Frente de Todos. Por el contrario, los sectores más derechistas -con el massismo a la cabeza- pregonan por una renovación de la concesión, aunque con mayor supervisión del Gobierno.
La Hidrovía hoy es gestiona por el grupo belga Jan de Nul junto a la argentina Emepa que, de acuerdo revelaron recientemente medios nacionales, facturan un promedio de 200 millones de dólares anuales entre peajes y servicios de asistencia a la navegación.
A fines del año pasado, el ministro de Transporte, el massista Mario Meoni, estableció a través del decreto 949/20 el llamado a licitación pública nacional e internacional para adjudicar la concesión de obras "para la modernización, ampliación, operación y mantenimiento del sistema de señalización y tareas de dragado y redragado y mantenimiento de la vía navegable troncal" del río Paraná, en un tramo comprendido entre el kilómetro 1.238 hasta la altura del kilómetro 239,1 del canal Punta Indio, en el Río de la Plata.
Para ello, delega en la cartera de Transporte de la Nación la adjudicación de las obras a uno o más concesionarios, quienes estarán autorizados a cobrar peajes. También faculta a realizar licitaciones para tareas en otros tramos de la vía navegable no comprendidos en el decreto.
"Queremos la derogación del decreto 949/20 y la creación de una empresa estatal a cargo de la Hidrovía, es lo que impulsamos desde el Foro por la recuperación del Paraná ", expresó Del Frade, abogando por "una empresa pública con mayoría estatal pero con participación de cooperativas, trabajadores y productores, para terminar con este esquema bobo y cómplice".
Por su parte, Roberto Carpano señaló que la puja de intereses envueltos en la Hidrovía no es fácil de desactivar porque la opción estatista "efectivamente va a afectar empresas privadas", incluidas las que poseen operaciones en la ribera de nuestra ciudad. Sin embargo, instó a militar por "una salida popular" a esta disyuntiva.
"Hay que suspender por tres meses la licitación y en ese lapso llamar a audiencias públicas para discutir la riqueza", sostuvo el dirigente.
Hasta el momento, el conflicto hacia el interior del Frente de Todos por la Hidrovía está promoviendo instancias de medición. El Ministerio de Transporte de la Nación creó un "Observatorio de Integridad y Transparencia de la Hidrovía Paraguay - Paraná" cuyo fin será "velar por la observancia de la transparencia e integridad en el proceso de confección de los términos del pliego licitatorio, el llamado a licitación y la adjudicación del contrato de concesión (de la hidrovía), promoviendo la participación ciudadana y acción colectiva". Pero un consenso definitivo todavía parece un objetivo aguas arriba.
Carlos Del Frade



