Esta receta de pollo tiene un toque de la comida asiática especial para un domingo tranquilo y con vino blanco o una rica cerveza. Dependiendo del adobo que se vaya a utilizar, el resultado final será diferente, aunque lo usemos para un mismo producto, en este caso el pollo. Las combinaciones de elementos que podemos usar son muchísimas y a la hora de escoger unos u otros elementos serán nuestros gustos y los de los comensales los que se tendrán en cuenta.
Hace calor, y el pollo tiene que estar bien refrigerado. Recuerden siempre lavarlo antes de cocinar con o sin piel, según el gusto. Pero siempre debe quedar bien cocido.
INGREDIENTES
- 1 pollo cortado en presas chicas
- 250 gramos de cebolla.
- 6 cucharadas de aceite de oliva.
- Sal y pimienta
SALSA AGRIDULCE:
- 50 gramos de azúcar.
- 3 cucharadas soperas de vinagre.
- 3 cucharadas de tomate concentrado.
- 3 cucharadas sopera de salsa de soja.
- 1taza grande de jugo de naranja.
- vaso de agua.
PREPARACIÓN
Salpimentar las piezas de pollo previamente limpias y untadas en aceite (si es de oliva mejor). Colocarlas en una bandeja de horno y se asan hasta que estén bien cocidas.
Colocar la cebolla cortada en tiras finas (corte en juliana) en una cazuela con el aceite de oliva y cocinar tapada durante 30 minutos a fuego suave para caramelizar.
A continuación agregar el azúcar, el vinagre, el concentrado de tomate, la salsa de soja y el jugo de naranja. Cocinar a fuego suave a hasta que se reduzca y quede un poco espesa.
Una vez cocidas las presas del pollo, servir salseadas con la cebolla rehogada, salsa agridulce y con los jugos resultados del asado.
Acompañar con ensaladas varias o papas a gusto, y de postre fruta fresca o gelatina con trozos de frutas, una tarta de frutas, helado o… ¡los tres!
Berta Chudnobsky / berta@tizaymouse.com



