¿Sabemos adónde vamos? ¿Sabemos si el camino es correcto? ¿Sabemos si es la mejor forma de llegar? A menudo nos preocupamos si llegaremos tarde, si hay otra forma más rápida de lograr nuestros propósitos, si la demora nos impedirá llegar...
Cuando caminamos con seguridad, con fortaleza espiritual y convicciones profundas, ¡estamos seguros de que llegaremos al lugar correcto! ¡Sabemos que llegaremos en el momento adecuado para llegar allí! Sabemos, con mucha anticipación, que será un lugar maravilloso, con grandes satisfacciones para nuestras vidas.
Sabemos a dónde vamos porque dejamos que en nuestro corazón no haya sitio para rencores y, así lleno de paz y sosiego, nos guíe. Solo así conoceremos el camino. Solo así podemos descansar y disfrutar, incluso antes de llegar allí, de la verdadera felicidad que hemos preparado para nosotros e hijos.
"Es más importante saber a dónde nos dirigimos que ver qué tan rápido puede llegar".
Claudio Valerio / © Valerius / valerius@fibertel.com.ar



