Olvidados 1: Alumbrado, Barrido y Conservación de la Vía Pública.
Creo llegado el momento de lograr ver la forma de bajar las Tasas y Contribuciones que están pagando los vecinos de Campana, ante la gratuita y abusiva utilización de grupos empresarios de diversa índole las arterias comunales que tanto luchó el pueblo de nuestra ciudad, para tenerlas en las actuales condiciones, con aportes que en la gran mayoría, por no decir en su totalidad, estuvo a cargo de varias generaciones de trabajadores y políticos locales.
Estamos entrando en un nuevo año eleccionario, esta vez legislativas, por lo cual es el momento de comenzar a realizar, y/o proponer nuevos actos de gobierno que permitan a los campanense, disfrutar de lo realizado desde aquellos finales del siglo XIX cuando comenzó su urbanización hasta la fecha. Los privilegios con los que contamos en la actualidad son muchos, con sus virtudes y defectos, y sin descontar la necesidad de llegar a una mayor perfección. Cómo ven, hay tanto para hacer, que pueden lucirse todos.
En la época de la radio y comienzos de la televisión, existía un dicho que decía "rompe paga". ¿Me permiten usarlo hoy? En el caso que se aplicara, creo que podría asegurar, que todos los ciudadanos de Campana, llegarían a tener su propio medio de locomoción para trasladarse, y no sería precisamente una bicicleta. Vemos que siempre se quejan del "Presupuesto Municipal", al no ser idóneo en la materia, pregunto: ¿Alguien me puede explicar cuánto gastan las arcas municipales en arreglar las calles del Partido que rompen inexorablemente día tras día y año tras año las empresas inter urbanas de trasporte de pasajeros durante un año? Otra pregunta: ¿Cuántas de las empresas transportistas de carga o fletes son de contribuyentes de Campana? En este caso específico son los particulares que tienen su domicilio en Campana, quienes están subsidiando a la competencia, pues ellos son contribuyentes, y también pagan además impuestos provinciales y nacionales por su actividad. La mayoría de los camiones de gran porte, no son de Campana, y no tributan en la ciudad, pero usufructan de las empresas radicadas en el Partido, no se crea que estoy contra ellos, pero sí pienso que deberían abonar una tasa contributiva que pueda ser usada en obras públicas de mejoramiento de infraestructura, que también es para su propio beneficio. Otra vez debo decir, que el verdadero Soberano, que se llama "PUEBLO" sigue siendo un convidado de piedra en el manejo de su economía.
Habría mucho que hablar del manejo de los fondos públicos, pero no para ganar una banca o un puesto, sino para que de una vez por todas, se realice una coalición que piense en servir y no ser servido.
Olvidados 2: Los extremos: El agua, bebida suprema. Deshechos cloacales.
Alguien me puede explicar por qué en una zona que está prácticamente sobre la célebre napa Puelche, el campanense no pueden tomar el agua de la canilla, debido a que es perjudicial para la salud, según criterio médico? ¿Sabe usted señor lector que el casco urbano de Campana es un grupo habitacional que debe cambiar con una aberrante asiduidad el termo tanque debido a la formación de residuos que los deterioran rápidamente? Por propia experiencia y de terceros, promedia un cambio cada 3 a 5 años, cuando en sectores del ejido urbano, llega a tener una vida útil de un promedio de 8 a 10 años o más.
El otro extremo nos muestra que, desde que el dicente tiene uso de razón hay lugares en el centro urbano, principalmente en zona comercial y bancaria, que cuando hay fuertes lluvias, los desbordes cloacales son comunes en varias tapas de inspección y en el interior de algunos inmuebles de la zona.
Se debe tener en cuenta que de todo lo que sucede hay responsables, siendo benignos lo llamaremos por "omisión", pero al estar en un régimen de gobierno representativo, donde el pueblo gobierna solo por medio de sus representantes por delegación, es obvio hacia quienes van dirigidas estas palabras. Se debe repetir hasta que se entienda, que a la función pública se llega para servir y no ser servido. La soberbia, la sordera y la ignorancia son productos solo de los incapaces.
"Al que le quepa el sayo, que se lo ponga dice un viejo proverbio popular que se refiere a que, si alguien se siente aludido en algo, no debe tratar de culpar a nadie sino que, antes debe ubicar en su propia persona esas culpas.-



