Los doctores Mabel Kenny, Hugo Longas y Bernardo Rosales lanzaron Somnium - Departamento de Medicina del Sueño con un innovador abordaje de las problemáticas respiratorias a la hora de dormir, entre ellas las apneas.
Solemos creer que lo único que puede afectarnos después del sueño es el recuerdo de una pesadilla. Pero hay otros padecimientos a la hora de dormir que pueden traernos complicaciones en nuestra rutina diaria sin sospechar en lo más mínimo qué las provoca.
Para arrojar luz a lo que nos sucede cuando apagamos la velador y cerramos los ojos hasta el otro día, los doctores Mabel Kenny, Hugo Longas y Bernardo Rosales crearon Somnium - Departamento de Medicina del Sueño. Con un abordaje integral del paciente y aparatología de última generación, los profesionales apuntan a mejorar la calidad de vida descubriendo y tratando alteraciones respiratorias a la hora de dormir.
"Somos un grupo de médicos que abordamos desde una visión integral los trastornos respiratorios del sueño y, en particular, el diagnóstico de los mismos, con la evaluación previa y posterior. Tenemos aparatología para poder realizar el diagnóstico certero de estos trastornos. De ellos se destacan lo que llamamos apneas de sueño, que se conocen técnicamente como síndrome de apneas e hipoapneas obstructivas del sueño (SAHOS)", explicó Longas, especialista en otorrinolaringología, quien recibió a La Auténtica Defensa junto con la neumonóloga Kenny.
Una apnea de sueño es el corte repentino de la respiración por el colapso de la vía aérea superior, evento que dura al menos 10 segundos y puede provocar una disminución de oxígeno en sangre, así como el incremento de la presión arterial. Tiene varios orígenes y factores predisponentes -obesidad, tabaquismo, hipotiroi-dismo, obstrucciones fisiológicas- y uno de los síntomas que más la evidencian es el ronquido. "No es un motivo de mucha consulta, porque la gente toma natural el ronquido, se ronca porque se está cansado, y no es tan así: siempre detrás hay una patología que hay que estudiar", comentó la neumonóloga Kenny.
Según los profesionales de Somnium, un 80 por ciento de las personas que padecen apneas de sueño todavía no fueron diagnosticadas. La falta de conciencia sobre este trastorno no es gratuita: la deficiencia respiratoria nocturna impacta en la performance laboral y personal, disminuyendo la energía, la capacidad de concentración y de vigilia. Además, como durante la apnea puede dispararse la presión arterial, el síndrome puede ser un predisponente de hipertens-ión o agravarla si ya se tiene. Hay pacientes que pueden llegar a tener hasta 200 apneas por noche.
"La mayoría de los pacientes no viene a consultar por su apnea, por lo general la sospechamos al preguntarle a la pareja si ellos roncan. Ahí es cuando se revela la problemática", afirmó Kenny. "También hay otros indicios, como despertares continuos, movimientos en la cama, movimientos de piernas, somnolencia, ahogos. La pareja generalmente te da mucha información: es la que dice por ejemplo "parece que se ahoga", añadió Longas.
Junto con Kenny, Longas y Rosales (médico clínico), el Departamento de Medicina del Sueño está compuesto por cardiólogos, nutricio-nistas, psicólogos y fonoaudiólogos, especialidades relacionadas de manera directa o indirecta con las patologías del sueños, con el objetivo de brindar un diagnóstico, pronóstico y tratamiento integral. "Esta interdisciplinaridad redunda en una mejor calidad de vida para el paciente", resaltó Kenny.
En paralelo, el departamento ofrece innovadores técnicas de diagnóstico, llevando el equipamiento a la casa del paciente, instruyéndolo en su uso, retirándolo al otro día y descargado y analizando los datos para un diagnóstico certero. "El estudio, lo interesante que tiene, es que no tenés que moverte de tu domicilio, se hace con tu almohada, en tu cama, acompañado por la pareja. Eso es muy interesante y más en estos momentos", destaca la neumonóloga. Para Longas, se trata de recursos "superadores a los que había, que requerían un gabinete específico donde la persona tenía que ir a dormir. Teniendo en cuenta que hay individuos que fuera de su casa no duermen bien, este estudio a domicilio es práctico y fácil de hacer".
La oximetría de pulso -la medición del oxígeno y dióxido de carbono en sangre- es otro de los estudios disponibles. "Si se observa que durante la apnea la saturación baja demasiado, podemos recomendar aparatología de presión positiva (C-PAP) para mejorar nivel de oxígeno. Porque en definitiva, va menos oxígeno al cerebro y el órgano empieza a sufrir", amplió Kenny.
Otros tratamientos incluyen medicamentos, estrategias nutricionales y, en algunos casos, cirugía. Longas comentó que "cada paciente es único. No es lo mismo tratar un paciente obeso, con un cuello muy ancho, que ya desde el vamos tiene predisposición para roncar, que uno delgado pero que tiene unas amígdalas terribles que le ocupan mucho lugar en la garganta".
Los pacientes recuperados de COVID que hayan desarrollado una neumonía también pueden tener mayor predisposición a padecer alguna patología del sueño. "Por eso, cuando hacemos un estudio de una persona post COVID que haya tenido neumonía, pedimos espirometría, tomografía y un estudio de sueño. Con esos tres elementos vamos a tener la proyección de cómo va a evolucionar esa persona", detalló Kenny.
El Departamento de Medicina del Sueño funciona en el Instituto Superior de Neumonología y Alergia, ubicado en calle Rawson 180. Para solicitar turno, comunicarse al 03489 422799.
Los doctores Mabel Kenny, Hugo Longas y Bernardo Rosales (quién no está en la fotografía) crearon Somnium: Departamento de Medicina del Sueño.
El Departamento de Medicina del Sueño funciona en el Instituto Superior de Neumonología y Alergia, ubicado en calle Rawson 180. tel. 03489 422799.



