No hay mayor gozo que difundir el amor. El rencor trae heridas al alma que tal vez nunca se curen. La indiferencia convierte nuestros días en momentos fútiles e insignificantes. El mal siempre se vuelve contra nosotros, minando nuestras fuerzas y destruyendo nuestras esperanzas.
Solo el amor, vivido con intensidad y perseverancia, produce frutos de verdadera felicidad para aquellos a quienes alcanzamos y para nosotros mismos.
Y así, nosotros, que hemos experimentado un amor tan grande, debemos hacerlo conocer y expandir por todos lados; alcanzando toda nuestra casa, todos nuestros familiares, nuestros amigos de estudio, nuestros amigos del trabajo, los que nos brindan los servicios esenciales para nuestra vida… Difundamos amor a todos y que todos sean partícipes de ése amor.
Claudio Valerio - © Valerius - valerius@fibertel.com.ar



