Además de su sede en la calle Güemes, también puso en funcionamiento otra en la Av. Balbín. Y mañana inaugura la tercera en el club del barrio Don Francisco, donde se podrá disfrutar de diferentes actividades físicas, deportivas y recreativas. "Este proyecto es consecuencia de un trabajo de años", remarca su responsable, Leo Zárate.
A principios de este Siglo XXI, Leo Zárate comenzó con su primer gimnasio en un garage de la calle Formosa, un espacio de "cinco por cinco" que contaba con bancos de madera hechos por sus propias manos. Y desde allí fue creciendo y encontrando mejores y más amplios espacios hasta llegar a la calle Güemes 835, en las instalaciones del antiguo Club Ferroviarios, donde Power Gym se terminó de convertir en una referencia para la actividad física y deportiva de nuestra ciudad.
Sin embargo, Zárate no se conformó con ello. Desde hacía años venía dándole forma a un proyecto con tintes de sueño personal, basado en emprendimientos que había observado en la Ciudad de Buenos Aires: "Quería lanzar la primera cadena de gimnasios en Campana", asegura ante La Auténtica Defensa.
Y con ese proyecto-sueño avanzó. Y en marzo de este año estaba a semanas de concretarlo, pero llegó la pandemia y todo se frenó de golpe. Fue incluso peor: el coronavirus empujó hacia atrás la iniciativa. "Estuvimos a punto de vender, porque estábamos muy complicados", rememora Zárate.
Pero resistió. Y no sólo resistió, sino que junto a su familia no abandonó la idea para la que tanto había trabajado, este emprendimiento del que también participan su esposa, sus hijas y su mamá. "Son pilares fundamentales para que esto sea posible", destaca Leo.
Así, con ese apoyo y más de ocho meses después de aquel parate, está poniendo en marcha el proyecto: días atrás abrió la segunda sede, que ya funciona en la avenida Balbín 1021, en el barrio Banco Provincia; y mañana lunes, inaugurará la tercera sede en las instalaciones del Club Atlético Puerto Nuevo, en el barrio Don Francisco.
"Ante la crisis de la pandemia, los detalles que faltaban los completamos nosotros: hicimos albañilería y pintura", revela Zárate. "Tenemos fe que va a funcionar, porque todos los lugares están muy lindos y cada lugar es diferente en sí mismo. Y la gente va a tener la oportunidad de ir a cualquiera de los tres", agrega.
A las alternativas ya existentes en la sede de la calle Güemes, en la de Av. Balbín se hará foco en lo funcional, la preparación física y la rehabilitación de lesiones, un aspecto que se potencia gracias a la pileta climatizada con la que cuenta el lugar. "Además, allí vamos a tener un kinesiólogo trabajando", remarca el responsable de Power Gym.
En tanto, en Puerto Nuevo, las actividades serán más variadas. Se preparó una sala de musculación, pero también habrá espacios para lo aeróbico y para los deportes de combate. Y se podrán utilizar, de forma recreativa, una cancha de fútbol, otra de vóley y la pileta. Incluso, el sector contará con un buffet-resto.
"La idea salió con el club. La Primera necesitaba ciertos espacios para poder desarrollar su preparación física de la mejor manera y nosotros veníamos ayudando con eso y con profesionales que son parte de nuestro equipo. Ahora, en conjunto con la Comisión Directiva armamos algo para el fútbol masculino y femenino, con las instalaciones acordes a lo que un plantel de Primera necesita", explica Leo.
"Pero también es un espacio para los socios. Hacía falta en el club y buscamos un acuerdo que le sirva tanto a la institución como a nosotros. Pudimos terminar lugares que no se estaban utilizando y de manera conjunta avanzamos con las inversiones necesarias para poder ofrecerle mejores opciones a los socios y a los jugadores y jugadoras. La Comisión Directiva de Puerto Nuevo está trabajando con la convicción de que el club tiene mucho para crecer y esa visión permitió generar esta oportunidad de cerrar un proyecto serio y a largo plazo", agrega Zárate.
Al completar esta iniciativa, Power Gym cuenta ahora con tres sedes que combinan más de 3.000 metros cubiertos propios y más de 3.000 metros al aire libre. Para poder disfrutar de este combo, la ahora "cadena de gimnasios" ofrecerá distintos tipos de pases, membresías y planes familiares. Incluso, habrá una opción para aprovechar las instalaciones de Puerto Nuevo durante el fin de semana. Mientras que los que ya son socios del Auriazul van a tener un descuento importante.
"Vamos a ir de a poco, incorporando clases semana a semana, porque el protocolo nos permite solo el 25% de la capacidad y grupos limitados", explica Zárate. "El proyecto es ambicioso, pero por la pandemia irá avanzando de a poco. Creemos que cuando estemos trabajando a full vamos a tener con nosotros entre 80 y 100 profesores y profesionales", remarca.
Además del proyecto que siempre tuvo en mente, para Leo, "en los últimos años se dio un crecimiento muy grande del consumo fitness en Campana", una situación que todavía no alcanzó su pico: "Siento que todavía hay mucho más margen de crecimiento para el sector. El fitness creció a nivel mundial y nacional y Campana está también en esa tendencia. La gente empezó a tomar conciencia que el deporte y la actividad física es salud. Y así empezó a perderle miedo a los gimnasios y otras actividades. Con la pandemia, muchos también entendieron el bienestar psíquico que genera la actividad física. Hoy hay una demanda muy grande porque la gente entendió que necesita dedicarle una horita a la actividad física para el bienestar de la salud, para bajar los niveles de stress".
Para llegar a esta cadena de gimnasios, su idea personal y esta situación que describe, también se conjugaron con la pasión de Leo por su ciudad: "Amo Campana, me encanta Campana. En los últimos años tuve la oportunidad de invertir en otras ciudades, pero siempre aposté a seguir invirtiendo en mi ciudad. Arranqué con un gimnasio muy chiquito y ahora llevo 20 años trabajando en el rubro, buscando siempre cosas mejores para la gente que nos fue eligiendo a lo largo de todo este tiempo", cierra Zárate esta historia que comenzó en un garage de cinco por cinco en la calle Formosa y que hoy ya cuenta con tres amplias sedes en distintas zonas de la ciudad, totalmente equipadas, con múltiples variantes y un equipo de profesionales especializados. Un sueño que la pandemia no pudo frenar.
LA SEDE DE LA CALLE BALBÍN, LA CUAL CONTARÁ CON PILETA CLIMATIZADA Y KINESIÓLOGO PARA REHABILITACIONES.
LA SALA DE MUSCULACIÓN DE LA SEDE QUE MAÑANA ABRIRÁ EN EL CLUB PUERTO NUEVO.



