El amor es paciente, es benigno. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo soporta. (1 Co 13:4-7)
Pero el amor parece entrar en el ocaso cuando comienza el sufrimiento. Existe el pensamiento que, ante un período de sufrimiento, lo más sano es cortar, o al menos empezar a dudar.
Esto es, (Bauman en Amor líquido), todo lo que antiguamente era sólido, hoy en día se ha licuado. El concepto es "modernidad líquida", puesto que las relaciones se han vuelto líquidas.
Este artículo tiene como búsqueda realzar el amor como mandamiento de Dios, para nuestro bien, a pesar de toda resistencia y que parezca que trabajamos en vano.
"El amor es paciente y todo lo sufre". Cuánto más cuesta algo, mayor valor adquiere. Nosotros no podríamos amar a Dios, sino atravesáramos por la escuela del sufrimiento.
Antes del pecado, Adán no conocía el dolor que éste causaba, por eso lo desestimó, y prefirió la desobediencia. Luego, comenzó a ver que la vida realmente era dura y difícil y es ahí, justamente, cuando comenzó a valorar lo bueno de Dios.
Puede ser que, ante tu mirada, todo "huela" a pérdida, pero deberíamos no que bajar los brazos, es ahí cuando más se tiene que realzar el amor. ¡Es justo la oportunidad para madurar en el amor! ¿Estás experimentando una prueba dura? ¡Es el mejor momento para crecer! El amor es paciente y persevera, amando. El amor es sufrido, y sigue amando.
"El amor todo lo cree y todo lo soporta". Hay veces que el horizonte se ve muy oscuro, muy gris. Parece que las personas que están a nuestro lado continúan haciéndonos daño. Parece que los problemas siguen sucediendo vez tras vez, y no podemos soportarlos. No se observan soluciones a la vista, estamos ante un mar de dudas y la confianza se encuentra pisoteada. Los pensamientos internos te dicen: Fracasaste, y vas a seguir fracasando; estas cosas te superan; no sos tan listo y estás solo. ¡No los creas! ¡Estos pensamientos son falsos! Son del enemigo.
Debes alejar esta voz interna y fijar tu mirada en el amor de Dios que todo lo cree y todo lo soporta. Enfoca tu mirada en Cristo y sigue creyendo. Es el momento justo para que el amor de Dios se ponga de manifiesto en tu vida en toda su plenitud, y así como lo recibes, ¡lo puedes dar! ¡Es justo tu oportunidad para madurar en el amor y continuar creciendo! El amor todo lo cree y todo lo soporta.
El amor tiene su mirada enfocada en la esperanza, no en el pasado ni el presente, ahora. El amor es un objetivo, no un estado. El amor es un desafío, no un placer per sé. El amor es un ´buscar al prójimo´, no un ´buscar lo suyo´. El amor es un recibir para dar; no un dar para recibir. La fuente inagotable fluye como providencia de Dios y se dirige hacia la esperanza, Cristo. Dios nos ha dado la posibilidad y la bendición de ser el canal que deja correr su agua viva, que ama infinitamente e incondicionalmente. ¿Resultado final? Cristo será Glorificado.
Cierto es que las dudas, la incertidumbre y la inseguridad, nos inquietan y nos colocan en un estado de ansiedad. Pero no te preocupes en demasía. El sufrimiento tiene sentido. La perseverancia tiene sentido. La guía y amistad de Cristo es valiosa. Y así como una perla preciosa, cuanto mayor sea tu dolor, más precioso será lo que se esté gestando. Y así como un árbol que se poda para dar fruto, tu "poda", dará mucho fruto.
Busca una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia"
¡Dios te bendiga! ¡Hasta la próxima semana! Josué Monte
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