El 18 de noviembre se conmemora mundialmente el Día de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica desde el año 2002, intentando promover una profunda comprensión de la enfermedad tanto como una mejor atención de los pacientes. Ya en 2005 la Organización Mundial de la Salud planteaba que había 200 millones de enfermos en el mundo, que dos terceras partes de ellos no lo sabían y pronosticaba que la enfermedad sería, para el 2030, la tercera causa más importante de mortalidad a nivel mundial. Esta afirmación, tratándose de una enfermedad mayormente prevenible, no puede hacer menos que comprometernos seriamente a trabajar en la concientización de la población de los alcances y consecuencias sanitarias de dicha enfermedad.
Los principales factores predisponentes son el tabaquismo, la contaminación ambiental en espacios tanto cerrados como abiertos y la inhalación de partículas de polvo y sustancias químicas en los lugares de trabajo.
La enfermedad se diagnostica mediante una espirometría, estudio simple e indoloro que mide la capacidad para liberar el aire de los pulmones y la velocidad con que el paciente lo hace. El diagnóstico temprano, así como la educación del paciente fumador como con otros factores de riesgo puede cambiar el impacto de la enfermedad y su pronóstico. Bajo el lema utilizado en 2018 para el día internacional de la EPOC…."Nunca es temprano, nunca es tarde" se intentó concientizar a fumadores y sus familias, efectores de salud, empleadores, que las medidas de salud pública no se podían hacer esperar así como los intentos de cese tabáquico y fácil acceso a tratamientos con probada eficacia .La enfermedad se da frecuentemente en pacientes mayores de 40 años con factores de riesgo para la EPOC. El tabaquismo es el más frecuente en todo el mundo y su abandono puede cambiar la historia de la enfermedad, que, aunque es incurable, su detección temprana y su tratamiento constituyen el pilar fundamental de la conducta sanitaria.
Sin tratamiento, la EPOC es una enfermedad progresiva, la dificultad respiratoria se torna cotidiana y para estímulos cada vez más pequeños (subir una colina, trotar, caminar, bañarse, hablar de corrido) y termina siendo en reposo y requiriendo oxígeno suplementario y a concentraciones crecientes.
El tratamiento de la EPOC es más eficaz cuanto más temprano se instaure, lo mismo que el abandono del tabaco en todas sus formas. Hoy contamos con varios medicamentos que mejoran los síntomas respiratorios y la calidad de vida, mientras se esperan los beneficios del cese tabáquico o de la eliminación de la fuente contaminante ambiental.
Dr. Bernardo Rosales Médico Clínico e Interno - (MN 84860 - MP 54786) - Centro Médico Rawson - cmrawson.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



